
Miles de feligreses, durante todo el día, se congregaron en la Catedral de Cuernavaca para iniciar la temporada de Cuaresma este Miércoles de Ceniza. Durante la misa e imposición, el Obispo Ramón Castro Castro llamó a la feligresía a fortalecer la fe y que no se convierta en una celebración litúrgica banal.
En este sentido, consideró que los tiempos actuales, en los que aún prevalecen los índices de inseguridad, deben obligar a la sociedad a incrementar sus creencias, al recordar que se vive en una nación herida que carga lutos acumulados que ya no pueden seguir siendo ignorados.
«Familias fracturadas, jóvenes sin horizonte, comunidades marcadas por la violencia y por la desigualdad. Ante esta realidad la Cuaresma no puede reducirse a prácticas externas y costumbres heredadas. El mensaje es que hay que convertirnos en forma integral, convertirnos comunitariamente», expresó.
Sobre el tema, la señora Maripaz compartió que «todavía habemos muchos católicos y hay otros que nada más vienen por compromiso, para cumplir. Lo máximo que debemos tener es fe. Con el Miércoles de Ceniza inicia la Cuaresma y otros piensan que sólo es piensa y con eso ya cumplen y no es así».
También, la señora Carmen, consideró que se trata de «una tradición que nos enseñaron nuestros abuelitos o los papás y ahora hay que enseñarle a nuestros hijos, eso es desde la familia para que aumente la fe. La cruz significa el arrepentimiento y una señal de que se perdonan nuestros pecados y hoy hace más falta que nunca por todas las situaciones tan feas en todo el mundo».
La joven Adiela explicó que «acercarse a la fe es un proceso y habemos quienes lo hacemos antes. Es necesario hacerlo para tener una convivencia sana, pero ahorita la mayoría de los jóvenes como yo están lejos de una creencia».

Por último, el señor Cruz abundó que la imposición de ceniza significa «que somos tierra y en tierra nos vamos a convertir y eso no lo podemos evitar porque no somos eternos en esta tierra, pero la gente en la actualidad, los jóvenes, los niños, no tienen conocimiento de lo que es la cruz y los papás no se esfuerzan por llevarlos a misa o acercarse a la iglesia para que estén un ratito tranquilos consigo mismos».


