
El presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano y obispo de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, se pronunció porque la Fiscalía General de la República investigue los probables nexos delictivos de alrededor de nueve alcaldes de Morelos que podrían, incluso, recibir “una tajada” del cobro de piso que realizan grupos criminales.
Después de participar en la primera sesión del Consejo de Paz y Atención de las Causas, Castro Castro aseguró que los cinco alcaldes morelenses que actualmente estarían siendo indagados por la FGR, “se me hacen pocos. Creo que son más. Y que no son 5, quizás son 7, son 9, no sé, pero son más”.
Aseguró que el gobierno del estado da resultados en materia de seguridad “pero lo que recibieron, ese desorden, esta situación tan compleja que recibió el gobierno del Estado, la parte del sexenio anterior fue terrible y no se puede solucionar rápidamente y por eso estoy incentivando, animando, agradeciendo y pidiendo y exigiendo como ciudadano que las cosas sigan todavía mejor”.
Advirtió que tendría que hacerse una investigación y una limpia en los gobiernos municipales: “Si queremos que la corrupción termine y que los gobiernos relacionados con el crimen organizado también terminen, yo creo que deberían hacerse. Yo creo que esto es uno de los puntos también principales, porque si están en esta relación el gobierno y el crimen organizado, lo único que hacen esos gobiernos es cooperar con ellos y esa paz no la vamos a encontrar”.
Es necesaria, dijo, una limpia como la que ha comenzado en el país: “Yo siento que hay una frase que alguien la dijo barrer, barrer de arriba para abajo, pero nada más lo dijeron y no lo hicieron. Entonces ahora habría que hacerlo”.
Lamentó que la acción de las autoridades a veces se atrase hasta que han sido rebasadas, como ocurrió en el caso de Tequila, municipio de Jalisco donde el propio alcalde era quien cobraba extorsiones.

Recordó que hace tiempo “la mitad de los alcaldes estaban pagando piso. Cuando yo hablé con papeles en la mano y ahora ya no sé, no sé pueden ser más”.
Y expuso que en Morelos se podrían dar situaciones como la de Tequila, “no creo que estemos a ese nivel, aquí nada más reciben, yo creo, supongo, no sé, su tajada”.
Previamente, en su intervención en el Consejo de Paz, el presidente de la CEM reconoció el trabajo de las autoridades de seguridad en el estado. Aunque señaló “nos duele Morelos porque hay situaciones que realmente quienes trabajamos en la primera fila de la batalla sentimos, vemos el dolor de tantísima gente, tantísima gente que sufre, que se enfrenta diariamente a la violencia. Y esta situación pues nos exige a todos nosotros que amamos Morelos, hacer algo por él”.
“Yo escuchaba en el informe de la Gobernadora que hay un eslogan muy bueno, reordenar, ordenar, realmente se ha encontrado con un trabajo bastante fuerte, un desorden terrible… Felicito al secretario de Gobierno (Edgar Maldonado Ceballos), al secretario de Seguridad (y Protección Ciudadana, Miguel Ángel Urrutia Lozano), porque efectivamente se están viendo algunos cambios, pero en este reordenar hace falta todavía bastante”.
Expuso que “en tres días no se originó la violencia, en tres días no se va a solucionar. La paz requiere trabajo, paciencia, constancia y eso creo que lo debemos tener consciente en el Consejo”.
“El gobierno solo no puede ante una realidad tan compleja, todos somos corresponsables, todos, lo decía el Papa Francisco, somos artesanos de la paz, si no tenemos conciencia de que todos tenemos algo que proponer, algo que dar, nunca se va a encontrar la solución de felicidad”, señaló.
Y refirió: “hemos utilizado una metodología muy ver, juzgar y actuar, que ha dado mucho fruto en muchas regiones de Latinoamérica. Ver, juzgar y actuar es el diagnóstico que tenemos que hacer de la realidad y al ver cómo estamos, entonces el de juzgar qué vamos a hacer y después el actuar. No podemos quedar nada más con el juzgar”.


