
Angélica Estrada y Clara Viviana Meza
La gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, delineó su visión de gobierno a partir de una metáfora: el estado como una casa común que necesita orden, cuidado y trabajo colectivo. Tras realizar diversos recorridos por la entidad, la mandataria afirmó que Morelos es el hogar de todas y todos, un espacio compartido donde existen familias, patrimonio, historia y raíces profundas.
Desde su perspectiva, el principal problema que enfrenta la entidad es un “desorden tremendo” acumulado durante años en prácticamente todos los ámbitos. Señaló que este desorden se manifiesta en las relaciones interinstitucionales, el transporte, la vía pública, el manejo de la basura, el sistema de salud y otros rubros esenciales para la vida cotidiana de la población. Frente a este panorama, González Saravia sostuvo que la tarea central de su administración es “ordenar la casa”.
La gobernadora explicó que este concepto busca alejarse de un lenguaje excesivamente institucional que suele resultar lejano o aburrido para la ciudadanía. En cambio, dijo, hablar de ordenar la casa permite que todas las personas comprendan con claridad el objetivo: asumir una responsabilidad compartida para mejorar el entorno común. En ese sentido, subrayó que el gobierno hará la parte que le corresponde, pero es indispensable que cada sector social, desde su propio ámbito, colabore en este esfuerzo.
El propósito, afirmó, es que al cabo de seis años Morelos sea una casa limpia, ordenada y segura, con mejores condiciones de vida, servicios públicos funcionales y oportunidades reales para las nuevas generaciones, especialmente en materia de educación. Reconoció que el inicio de su administración no ha sido sencillo, pues recibieron un estado “muy desordenado”, incluso falto de amor y cuidado, pero enfatizó que precisamente por ello era urgente imprimirle un nuevo trato basado en el compromiso y la sensibilidad.
La mandataria destacó que, aunque aún falta mucho por hacer, lo fundamental es contar con un camino claro, con rumbo, metas definidas, coordinación entre instituciones, trabajo constante y, sobre todo, la voluntad política y social para transformar a Morelos. “En eso estamos”, refirió, convencida de que ordenar la casa es el primer paso para construir un mejor futuro para todas y todos.

Se heredó un caos: Rafael Reyes
Rafael Reyes, coordinador del grupo parlamentario de Morena, aseguró que se está poniendo «orden en casa» dentro del Poder Ejecutivo, al recordar que se recibió en medio de un caos que ha complicado el avance de los trabajos en beneficio de la ciudadanía y producto de la herencia que recibió la gobernadora del estado, Margarita González Saravia.
En entrevista, el legislador comentó que ha sido crucial el trabajo que se ha hecho desde el gobierno estatal para poder entregar los resultados que todos los sectores esperan en este sexenio, por lo que reiteró que desde la bancada que representa se respaldarán las iniciativas que contribuyan a generar paz y tranquilidad entre la población.
«Se están encaminando las políticas públicas que seguramente serán producto de un estudio minucioso que se haga al interior del Ejecutivo. Consideramos que necesitábamos generar un andamiaje institucional que le permitiera a la mandataria estatal poder avanzar durante los seis años y eso hemos hecho, a partir del marco legal», explicó.
El diputado destacó la apertura que se ha tenido con González Saravia al frente del Ejecutivo, a fin de tomar en cuenta y permitir establecer los propios criterios de gasto y lo que corresponde al diseño de las políticas públicas, lo que se traducirá en un trabajo mucho mayor coordinado entre los niveles de Gobierno.
«Sin embargo, consideró que poner orden en el Ejecutivo, en las diferentes secretarías, centralizadas y los órganos descentralizados no debe de ser una tarea sencilla», agregó, al tiempo de concluir que habrá acompañamiento en lo que concierne a los temas de seguridad para que exista un marco legal firme que coadyuven con todos los trabajos que se realizan para mejorar las condiciones de vida de los morelenses.

