

Con descaro absoluto los archimillonarios siembran mortandad y destrucción. Es sorprendente la consecuencia de hacer valer todo en función del dinero clásico comportamiento engendrado por este sistema capitalista perverso. Nuestro mundo sobrevive en permanente desasosiego sufriendo los embates de un minúsculo grupo de oligarcas que impúdicamente y sin ninguna culpa lo destrozan inmisericordemente. La naturaleza madre y los seres vivos que la habitamos estamos en riesgo constante de desaparecer ya sea mediante devastaciones o bombardeos-
De la hipocresía neoliberal que prometió mejores sociedades hemos llegado al cinismo autoritario. La acumulación de riqueza en unos cuantos ha causado miseria y hambre en países enteros. Su poderío económico arrebata el poder político y destruye la incipiente Democracia.
INJUSTICIAS VIGENTES, DOS EJEMPLOS de Pueblos originarios. – Difundamos, resumiendo con brevedad estas denuncias del Consejo Nacional Indígena para no seguirnos escuchando a nosotros mismos. Las organizaciones, colectivos y personas firmantes manifestamos nuestra profunda preocupación ante el hostigamiento, intimidación y amenazas ocurridos en los últimos días contra el compañero Carlos Beas, defensor de derechos humanos, así como contra el equipo de la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (UCIZONI). Exigimos de manera inmediata medidas de protección eficaces para la integridad física y psicológica de Carlos Beas y de todas y todos los integrantes de UCIZONI.
Señalamos como directamente responsables al Gobierno del Edo. de Oaxaca y al Gobierno Federal en caso de que ocurra cualquier agresión contra Carlos Beas o el equipo de UCIZONI, por acción u omisión. Ante esta grave situación, exigimos:
1. El cese inmediato de todo acto de hostigamiento, intimidación y vigilancia. 2. Una investigación pronta, seria e imparcial de los hechos denunciados. 3. Garantías reales para el ejercicio de la defensa de los derechos humanos y del territorio en el Istmo de Tehuantepec. La defensa del territorio y de los derechos de los pueblos indígenas no es un delito. El Estado tiene la obligación de proteger la vida y la integridad de quienes defienden los derechos humanos.
EN DEFENSA DEL AGUA. – Nos hemos reunido en la plaza de San Mateo Ozolco, pueblo originario náhuatl de los volcanes, acuerpados y unidos con las comunidades de San Pedro Yanhuitlalpan y otras más. Primero, para pedir perdón a la montaña, a la madre tierra, por no haberla defendido antes, por haberla explotado y hecho daño. Le hemos prometido que la vamos a cuidar y defender.

Escuchamos y conocimos las necesidades y dolores de Ozolco y lo que los amenaza, como la tala de árboles por un descendiente de hacendados de apellido Aizpuru. El bosque es nuestra bendición, el patrimonio que nos deja la madre naturaleza, nuestras abuelas y abuelos, debemos cuidarlo y defenderlo.
Vimos la actitud negativa de la presidenta auxiliar que fue con policías armados porque no se le había notificado, cuando no quiso recibir el documento de notificación. También al municipio se le notificó, sin embargo, la presidenta hizo uso de la policía municipal de Calpan para amedrentar a los organizadores y a los pueblos invitados. Escuchamos los problemas del agua que tienen los pueblos de Nealtican, Santa María Acuexcomac y Xoxtla, somos comunidades vecinas y estamos conscientes de la injusticia que viven por el saqueo del agua para la ciudad de Puebla.
Escuchamos de la criminalización a los carboneros, como en San Pedro Yancuitlalpan. Es el colmo que los quieran meter a la cárcel por aprovechar unas ramas de su bosque, pero a los extranjeros les dejan talar árboles sanos como la familia Aizpuru. Los permisos del gobierno son puros privilegios, no protegen, ni regulan nada. Nos preguntamos: ¿Cómo obtuvo la propiedad ese tal Aizpuru? ¿Quién se la vendió? En Ozolco y la región de las montañas Iztaccíhuatl y Popocatépetl hay una deuda de justicia y de tierra.
¿Por qué el gobierno no recogió la Hacienda Buenavista a los Aizpuru y se la dio a los pueblos? No respetan el bosque, lo ven como mercancía y para el pueblo ha sido un sitio sagrado desde nuestros abuelos y abuelas. Nos preguntamos también: ¿Quién gobierna y manda en nuestros pueblos? Y dijimos que los pueblos, pero luego reflexionamos y vimos que no. El ACUERDO GENERAL de esta ASAMBLEA ES NI UN ARBOL MAS, NI UN POZO PROFUNDO MÁS. Vamos a estar unidos para hacer valer esa ley de los pueblos, ley para preservar la vida. San Mateo Ozolco, Puebla, enero 25 2026.
Es decir… La Lucha sigue…

