I. CORRUPCIÓN. Como tal, en toda su extensión y antecedente octogenario, es el flagelo que corroe las entrañas del tejido social y que succiona valores y principios para dejarlos en la nada; integrantes de sectores en los diversos roles sociales estilados durante las veinticuatro horas del día, se han convertido en los actores principales desde lo privado y desde luego acompañados por el quehacer de la cosa pública.

En la praxis, unos se duelen del porqué ocurren conductas deleznables que afectan derechos humanos, intereses comunes, estado de derecho, legalidad y justicia y otros, simplemente desde la comodidad y confort de lo mal habido e injustificadamente disfrutado, se dedican a proveer protección social e impunidad desde la familia, así el escudo cómplice que oculta a los artífices de millones de conductas producidas por seres humanos, diseñados para afectar a los demás sin que les produzca peso o daño alguno el nivel y consecuencias de sus ilícitas actuaciones.

II. SECRETARÍA. Con la transformación instrumentada desde la federación, dando cause y vigencia a la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, el gobierno del país apuntala novísimas formas y acciones dinámicas con las que ningún particular, privado o moral y menos servidor o funcionario de cualquier área sostenida por el erario en el actuar de las instituciones y dependencias públicas, quedarán exentos a las verificaciones, revisiones y auditorias que hoy por hoy, son indispensables para la obtención de datos de prueba que den lugar a los procedimientos de investigación penal, en contra de aquellas personas que con sus aprovechamientos ilícitos de los recursos han vulnerado y siguen deteriorando la imagen del servicio público.

En Morelos, se tiene empatada la transición de tal materia, a un modelo institucionalizado para que, unidos los esfuerzos en tareas determinantes tendientes a procurar el adecuado y honesto manejo de los presupuestos, con transparencia sin resistencia alguna y rendición de cuentas de frente a una sociedad cada vez más exigente de resultados efectivos, inmediatos, objetivos, reales y completos.

A pronto tiempo, el diseño de los sistemas anticorrupción, el trabajo de las secretarias anticorrupción y las fiscalías especializadas en el tópico, estarán acompañando las tareas que la población y el sistema practica mediante el uso de los medios de comunicación, el ejercicio de los derechos a estar debidamente informados y la difusión sin resistencias o diques de parte del Estado. El derecho a ser informado está vigente.

Hoy por hoy, la lucha contra la corrupción es frontal, con todas las herramientas dispuestas en Ley y, sobre todo, con el acompañamiento de quienes en cada sector social hacen valer su voz con su intervención inmediata; nunca más la opacidad o acumulación de permisividad para que unas y otros, habiendo tenido la oportunidad de servir hayan aprovechado los espacios de poder o servicio para enriquecerse a costa de las arcas que contienen los impuestos y esfuerzos de los mexicanos.

III. IMPUNIDAD. Nacida de la desesperanza y la impotencia al conocer a quienes en las cercanías de residencia conocemos hoy y mañana, ayer como familias con limitaciones patrimoniales o de una escasa medianía, ahora, engrosando las listas de nuevos millonarios que disfrutan las mieles venenosas y amargas de los dineros mal habidos.

Esa es la historia, el reto al frente expone que las acciones para desterrar la impunidad en todos los delitos que se cometen en agravio de la sociedad, deben ser objeto de denuncia, seguimiento y efectivos veredictos de castigo o condena en contra de quienes los cometen.

IV. DENUNCIA. La cultura que tiene cabida a partir de la apertura de las instancias y la normatividad con todos sus alcances protege el derecho y obligación cívica para que quienes somos conocedores, testigos o víctimas de los delitos, actuemos en consecuencia y ante la autoridad más próxima o competente denunciemos esos oprobiosos hechos; callar abona a la continua y creciente ola delictiva que desde hace ocho décadas o más nos fue heredada, lo demás es letra y paja.

Bienvenida la participación de la sociedad entera y todos los actores de ella, en tanto voces calificadas para acompañar una gran cruzada nacional contra la corrupción, impunidad y ausencia de denuncias, sin demora alguna, estamos comprometidos con las actuales y futuras generaciones y para dotar de espacios propicios a los seres vivos.

1000 PALABRAS. Nunca como ahora, tenemos un poco de todo menos tiempo, las pinzas están cerrándose, la soga aprieta y ahoga, si no queremos asfixiar nuestras libertades, derechos y la máxima riqueza que es la vida tenemos que actuar como un todo, en unidad y respetando los cánones legales para que en un ambiente civilizado transitemos a escenarios prósperos, de paz, desarrollo y tranquilidad en los que se requiere indispensablemente como un medio ambiente sano.

Los más vulnerables requieren solidaridad humanizada para que el estado de cosas cambie en pro de los más vulnerables. Seamos parte de la transformación integral, esto por el bien de todos.

Leonel Díaz Rogel