

Tras los hechos ocurridos la madrugada del 3 de enero, cuando fuerzas armadas de Estados Unidos realizaron una intervención militar en Venezuela y sustrajeron a su presidente, Nicolás Maduro, la tensión internacional se intensificó de manera inmediata. La acción se señaló como una violación directa al derecho internacional, en particular al artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas, que prohíbe el uso de la fuerza contra la soberanía de los Estados.
La intervención, sumada al discurso público del presidente estadounidense Donald Trump, generó una oleada de rechazo y protestas en distintas partes del mundo, incluido México. Ese mismo día, el comité editorial de The New York Times calificó la acción como “ilegal e imprudente”, al señalar que Trump no ha ofrecido una explicación coherente sobre sus decisiones en Venezuela. “Está empujando a nuestro país hacia una crisis internacional sin razones válidas”, publicó el diario. El editorial subrayó además que, de pretender justificar la intervención, el presidente debió acudir al Congreso, como lo establece la Constitución de Estados Unidos, y que sin esa aprobación sus actos violan la ley estadounidense.
En México, el gobierno federal expresó su rechazo al ataque a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, postura respaldada posteriormente por la gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia. A este pronunciamiento se sumaron instituciones educativas como la ANUIES, la UNAM y la ENAH, que manifestaron su preocupación por la ruptura del orden jurídico internacional.
Movilizaciones en Morelos
En Morelos, organizaciones civiles y colectivos sociales convocaron a diversas movilizaciones en solidaridad con Venezuela. Entre ellos, Acción por Palestina Morelos llamó a dos jornadas de protestas, la primera se realizó el sábado 3 de enero por la tarde, con una concentración en el Altar a las Víctimas, en Cuernavaca. Al día siguiente, el domingo, se llevó a cabo una nueva movilización alrededor del Zócalo capitalino desde las 11 de la mañana.
Durante las manifestaciones, José Martínez Cruz, representante de la Comisión Independiente de Derechos Humanos, advirtió que resulta grave que Estados Unidos viole el derecho internacional con el objetivo de imponer su voluntad y apropiarse de los recursos venezolanos. Señaló que este tipo de acciones sientan “un precedente peligroso que podría abrir la puerta a futuras intervenciones en América Latina y fortalecer una política de carácter imperialista”.

Entre consignas y carteles, las y los manifestantes denunciaron el respaldo del gobierno estadounidense a conflictos armados como el de Palestina y llamaron a la sociedad a no permanecer indiferente. “Creemos que es necesario que la gente tenga conciencia de que todos podemos hacer algo, porque tarde o temprano esto nos afecta a todos, sobre todo en lo que respecta a la dignidad humana”, expresó Martínez Cruz.
Que la memoria histórica no se quede atrás
Para La Jornada Morelos, el antropólogo Gilberto López y Rivas, integrante de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad, explicó que, desde su creación en 2003 en la Ciudad de México, y en 2004 en Venezuela, la red ha tenido como propósito dar la batalla y debate en el terreno ideológico frente a lo que calificó como una “hegemonía mediática que silencia voces críticas”.
López y Rivas afirmó que las movilizaciones en Cuernavaca responden a lo que consideró una “invasión criminal” a suelo venezolano y al secuestro de su presidente, hechos que, dijo, vulneran todas las normas internacionales existentes y evidencian la ineficacia y el silencio de organismos como la ONU y la OEA. Desde se declaración, lo ocurrido se inscribe en una lógica de “terrorismo global de Estado”, mediante la cual Estados Unidos busca imponer su hegemonía militar, económica y política, particularmente sobre recursos estratégicos como el petróleo venezolano.
El investigador sostuvo que la protesta internacional se articula en torno a tres ejes: la agresión a un país soberano, la sustitución forzada de su jefe de Estado, un hecho inédito dijo, y “el rechazo a la construcción del poder popular que se ha desarrollado en Venezuela a través de miles de comunas en todo el territorio”, hecho que afirmó haber presenciado de manera directa durante viajes recientes a Venezuela.
Respecto a las expresiones de apoyo a la intervención que circulan en redes sociales, López y Rivas señaló que en Venezuela ha predominado la protesta contra la invasión y consideró contradictorio celebrar la violencia contra la población civil. Recordó además que México tiene una memoria histórica marcada por intervenciones extranjeras, como la guerra de 1847 y las ocupaciones del siglo XX, lo que permite comprender la gravedad de un acto de esta naturaleza; y de las cuales a escrito en su libro La guerra del 47 y la resistencia popular a la ocupación.
La protesta sigue este lunes
Las movilizaciones continuaron el domingo a las cuatro de la tarde con una marcha convocada por el Movimiento Magisterial de Bases, que avanzó de la iglesia del Calvario al Zócalo de Cuernavaca. Más tarde, a las 18:00 horas, una segunda movilización reunió al Colectivo Amplio de Morelos, el SME, la CNTE, el PCM, el FJC, la FECSM, CNED, diversos sindicatos, al Movimiento Campesino Siglo XXI, núcleos obreros y la Normal Rural de Amilcingo, partiendo de la sede del SME hacia el centro de la ciudad.
Para este lunes 5 de enero, a las 10:00 horas, la Asociación Gustavo Salgado convocó a una nueva marcha en solidaridad con Venezuela, que partirá del Calvario al Zócalo de Cuernavaca.
La ciudadanía y manifestantes se concentraron en el Altar a las Víctimas en Cuernavaca, para recorrer el zócalo en rechazo a la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y exigir respeto a la soberanía de los pueblos. Foto: AG.

Las movilizaciones comenzaron el sábado 3 de enero, continuaron el domingo con tres protestas y se mantienen este lunes, en rechazo a la imposición político-militar de Estados Unidos en países de América Latina. Foto: AG.

