
Símbolo de fiesta y tradición, las piñatas elaboradas en la capital morelense mantienen vivo un oficio de arte popular. Especialmente el trabajo que, desde 1992, realiza el artesano Jorge Sotelo García, de Los Colorines; cuyas creaciones han cruzado fronteras, llegando a países como España, Holanda, Italia, Canadá, Estados Unidos y Cuba.
Foto: Jorge Sotelo García





