

La Jornada Morelos / TDM
Con la determinación de la asamblea comunitaria de Tepoztlán para que el ayuntamiento de trámite al desalojo de comerciantes de la Plaza Cívica y la calle Envila, se pone fin “a una mafia que había controlado el municipio, que había puesto directores de permisos y licencias, que había hecho del pueblo lo que quería” aseguró el alcalde Perseo Quiroz Rendón.
El ayuntamiento de Tepoztlán inició las gestiones administrativas para desalojar a los comerciantes que aún ocupan la Plaza Cívica con el apoyo de la fuerza pública, luego de que la tarde del martes en sesión de cabildo abierto cientos de habitantes del Pueblo Mágico demandaran la recuperación inmediata del espacio público.
El problema de la “liberación” de la Plaza Cívica de Tepoztlán no era nuevo. La reubicación del comercio semifijo que ocupaba el espacio y algunas banquetas del pueblo se había determinado ya por acuerdo del cabildo. Los comerciantes, en su mayoría vendedores de alimentos preparados se negaron a desocupar y muchos de ellos incluso a participar en la asignación de locales en el Nuevo Mercado. Recurrieron a recursos legales y consiguieron amparos para no ser detenidos, pero no protección contra la reubicación y el eventual desalojo.
Dada la radicalización del grupo de semifijos que reiteraron públicamente y casi a diario su negativa a desalojar, el alcalde Perseo Quiroz Rendón y su cabildo convocaron a una sesión abierta a la ciudadanía, de forma que se pudiera escuchar a la gente y determinar las acciones a tomar, entre las que se incluía el desalojo de la Plaza Cívica.
A la sesión acudieron más de mil personas que casi llenaron el auditorio Ulhuicalli del Pueblo Mágico. Además, siguieron la transmisión en vivo de la sesión alrededor de 500 personas.

Después de la exposición del problema por parte de Perseo Quiroz, hubo casi una decena de intervenciones de la gente de Tepoztlán. La primera, por cierto, fue en defensa de los comerciantes que, se dijo, tienen una forma honesta de vivir y llevan muchos años en el espacio que hoy ocupan. La intervención fue primero interrumpida y luego diluida entre gritos de los asistentes que demandaban la liberación inmediata de la Plaza Cívica.
Hubo otra intervención de alguien que proponía diseñar él mismo un proyecto que permitiera la presencia de algunos comerciantes en el lugar. También fue rechazada. La gente de Tepoztlán estaba decidida a lograr la recuperación del espacio público desde los primeros diálogos con el alcalde (antes y después de rendir protesta al cargo).
Vinieron las intervenciones que se llenaron de aplausos, todas a favor de la liberación de la Plaza Cívica y la calle frente a la primaria Escuadrón 201. Hablaron de cómo el derecho colectivo debe ponerse por encima los intereses individuales de los comerciantes; del riesgo que significa para la población la presencia de tanques de gas y estructuras metálicas en la vía pública y cerca de espacios escolares; de la corrupción que permitió que el padrón de comerciantes se multiplicara en pocos años; de los proyectos que se podrían realizar cuando la plaza se abriera al público.
Luego vino la votación a mano alzada. Aunque hubo quienes estaban en contra de la reubicación, eran tan pocos que no se notaron. Si alguien necesitaba una imagen de lo que es una abrumadora mayoría pudo haberla obtenido con las manos alzadas en el auditorio que apoyaban el desalojo. El acuerdo fue aprobado en términos del desalojo y la prohibición de dar nuevos permisos para instalarse a los comerciantes en sitios diferentes al mercado.
Ya encarrerados, hubo quienes pedían que el desalojo se hiciera ya mismo, pero el alcalde los llamó a la calma; se iniciaría de inmediato el trámite administrativo necesario para lograr el apoyo de la fuerza pública y actuar conforme a derecho en el operativo de liberación. Los tepoztecos sólo tendrían que esperar unos días más, quizá horas apenas.
Hubo otras intervenciones, en una de ellas se pidió al alcalde evitar la gentrificación de la Plaza Cívica y vino entonces un nuevo compromiso. No se autorizarán en el espacio ningún tipo de franquicias, sucursales ni otra forma de presencia de trasnacionales.
“Se ha circulado información falsa de que queremos usar la Plaza Cívica para dejar que transnacionales y cafeterías entren. En este cabildo esa no es la intención. No vamos a aprobar ni un solo proyecto de cafeterías, de trasnacionales. Es el compromiso que tenemos”, aseguró el alcalde ganándose nuevamente el aplauso de la asamblea. La plaza, insistió, será utilizada para actividades cívicas, culturales, deportivas.
La mafia ponía funcionarios municipales
Frente a medios de comunicación este miércoles, Perseo Quiroz señaló que la asignación de los espacios aún disponibles en el mercado para la reubicación del comercio semifijo se realizará en sesión pública de cabildo, “hay lugares para todos y para todos los que justamente” tengan derecho al espacio, “porque efectivamente se han multiplicado, han crecido como la verdolaga”, dijo.
Acusó que los comerciantes semifijos que se negaban a retirarse de la Plaza y las calles aledañas, “son una mafia… y creo que ayer el pueblo fue muy claro, ya no más, no más esta mafia”.
Explicó la operación de ese grupo: “la práctica que había era que justamente ellos ponían al director de permisos y licencias. Ese era el acuerdo que tenían con los ayuntamientos. Fueron más de tres ayuntamientos, más de 15 años que llevaban controlando este tema, ellos decidían quién vendía, quién no vendía”.
También denunció prácticas de corrupción de la anterior administración en la asignación de espacios en el mercado nuevo; por lo que “ya le estamos retirando locales a exfuncionarios que indebidamente se habían asignado… habían sido alrededor de nueve, diez locales que habían estado asignados de manera indebida a cuatro o cinco funcionarios de alto rango” que llegaron a acumular entre 10 y 15 locales, de los 129 disponibles.

A mano alzada y por abrumadora mayoría, los asistentes a la sesión de cabildo abierto y asamblea comunitaria de Tepoztlán votaron por el desalojo de los comerciantes que ocupan la Plaza Cívica. Foto: Cortesía

