

TRADWIFE
El discurso de Rosaura causó tanta polémica entre los presentes que no lo terminó. ¿Alguien le quitó el micrófono? No. ¿Fue abucheada por la casi totalidad del público femenino? Sí, pero este aspecto nada más fue parte del problema suscitado. Rosaura entró en un estado de disonancia cognitiva conforme iba tomando consciencia de sus propias palabras. Bajó del estrado y se retiró del foro, fraguándose paso para dejar el lugar. Así, sin más. El acto causó revuelo en redes sociales. Para unos, ella era una traidora; para otras personas, una aliada inesperada.
Bueno, ahora llegando al punto: ¿Cuál fue el fondo de su mensaje? Para contestar esta pregunta, nos tenemos que adentrar más hondo en ciertos momentos claves de su trayectoria profesional, personal y sentimental. Rosaura inició huyendo de la idea misma de convertirse en un Ángel del hogar, acatando las enseñanzas de su linaje. Su madre soñaba con verla del brazo de un empresario pujante y acomodado que la procurara de por vida en cuanto a lo económico. A Rosaura se le retorcían las entrañas al escuchar tan indignante propuesta. Conoció a Brandon y a la vida perfecta tan cómoda, hasta que un día se sorprendió en bostezar mientras preparaba un espectacular coq au vin que su esposo devoró gustoso pidiendo repetir tres veces. Rosaura bostezaba tan fuerte y tan seguido que un día pensó que este movimiento podía afectar su mandíbula. Fue entonces cuando decidió sonreír frente a la cámara que sostenía su amante (mientras que Brandon creía que su mejor amiga le hacía el favor a Rosaura) filmando sus preparaciones gastronómicas y con él en la cama ‘para que todo quedara en familia’, se regocijaba el hombre ante sus amigos del club de Toby. Dichos arreglos tras bambalinas quedaban, por supuesto, fuera de las cámaras. En sus presentaciones semanales, la felicidad que Rosaura irradiaba con su presencia ajustada a la perfección de su desempeño, desataba admiración, envidia y algunas sospechas en cuanto al cuidado de su progenitura y otras tareas domésticas mientras ella cocinaba por horas.
Brandon, en su papel de Tradhusband seguía asumiendo todos los gastos familiares, incluyendo a la niñera y a la empleada doméstica, ambas contratadas de tiempo completo. Nunca le pidió cuentas a Rosaura, pero sabía de sobra que las marcas comerciales que patrocinaban a su esposa eran montos sustanciosos apegados a su fama ascendente.
Rosaura descubrió la infidelidad de Brandon el mismo día del evento programado de índole más político que social. Subió al escenario cumpliendo su papel hasta que las palabras cobraron sentido y vida en contra del modelo que sentía desmoronarse en sus adentros. Retuvo las lágrimas y se retiró, avergonzada de las mentiras que había estado predicando. Se quitó los zapatos de tacón y caminó descalza, relajada, disfrutando del contacto con el piso. El cajero declinó su tarjeta de débito así que intentó usar la de crédito. El empleado del banco le indicó que sus cuentas se encontraban inhabilitadas puesto que Brandon había transferido los fondos a otro banco cuyo nombre no podía revelar. A la pregunta: “¿Y ahora qué voy a hacer?”, el empleado no supo qué contestar.
Al momento de escribir este texto, Rosaura ostenta aun el título de TikToker del año en la categoría de Tradwife. ¿Por cuánto tiempo? Eso dependerá principalmente del alcance de su gesto audaz emprendido aquel día.

Nota: Los sucesos y personajes retratados en esta historia son ficticios. Cualquier parecido con personas vivas o muertas, o con hechos actuales, del pasado o del futuro es coincidencia, o tal vez no tanto. Lo único cierto es que no existe manera de saberlo y que además no tiene la menor importancia. Creer o no creer es responsabilidad de los lectores.
*Escritora, guionista y académica de la UAEM

