Morelos vuelve a colocarse en la mira nacional por la magnitud de la cifra negra, es decir, los delitos que jamás llegan a una denuncia formal. De acuerdo con un análisis del Centro de Investigaciones Morelos Rinde Cuentas, la entidad ocupa el décimo lugar del país con mayor proporción de hechos delictivos que no se reportan ante la autoridad, una tendencia que evidencia la desconfianza ciudadana hacia las instituciones de seguridad y justicia.

El estudio revela que el caso más alarmante es el del fraude, donde Morelos se posiciona en el primer lugar nacional: el 99.2% de los casos no se denuncian. Esto significa que prácticamente todos los fraudes cometidos en el estado quedan sin registro institucional, sin carpetas de investigación y, por lo tanto, sin posibilidades de sanción para los responsables.

La problemática se extiende también a delitos que afectan directamente la integridad del hogar. En el rubro de robo a casa habitación, el organismo documenta que solo 1 de cada 10 casos llega a presentarse ante el Ministerio Público. El resto —la gran mayoría— se queda en el silencio de las víctimas que, según especialistas, optan por no acudir a denunciar por miedo, pérdida de tiempo o la percepción de que “no pasará nada”.

Para Morelos Rinde Cuentas, esta falta de denuncias tiene efectos graves: no solo distorsiona las estadísticas oficiales sobre incidencia delictiva, sino que también limita la capacidad del estado para diseñar políticas públicas efectivas. Sin cifras reales, la violencia y la inseguridad avanzan en una zona gris que imposibilita la prevención, la investigación y la justicia.

La cifra negra, explican, suele estar asociada a dos grandes factores: la poca confianza en las autoridades y el desgaste emocional y económico que implica iniciar una denuncia. La percepción de corrupción en instituciones, la falta de resultados visibles y los procesos largos o revictimizantes también desincentivan a la población.

La organización civil ha insistido en que para revertir esta tendencia se requiere una estrategia integral que incluya mejorar la atención en agencias del Ministerio Público, fortalecer la operación policial, garantizar acompañamiento a víctimas y reconstruir la confianza entre ciudadanía e instituciones. Sin embargo, advierten que mientras no haya cambios profundos, los datos seguirán mostrando un Morelos donde la mayoría de los delitos nunca se reportan y, por ende, nunca se investigan.

La Jornada Morelos