En continuación del anuncio del pasado miércoles sobre la instalación del comité internacional organizador de la Tercera Cumbre Mundial de las Naciones Originarias (ONO), que se celebrará en Morelos del 18 al 20 de agosto de 2026; Silvio Ayala Pacheco, presidente de la organización, compartió en entrevista con La Jornada Morelos, la trayectoria que ha permitido consolidar este encuentro mundial, así como los temas que se discutirán en la próxima cumbre y los principios que guían a esta organización.

El surgimiento de la unidad

La primera asamblea que constituyó formalmente a la ONO fue en 2022 en Cusco, Perú y después de un año de trabajo de reivindicación mundial de los pueblos originarios, se fueron sumando naciones de África y América. Posteriormente, en 2024 y 2025, la organización celebró dos asambleas mundiales, primero en el lugar que vio nacer a la organización en Cusco y luego en Guatemala, estas permitieron ampliar la participación y dar sentido a lo que Ayala llama “el cumplimiento de la gran profecía inca del encuentro del Cóndor del Sur con el Águila del Norte”, refiriéndose a la hermandad de los pueblos de toda América. “Para nosotros, como originarios, no tenemos fronteras, son bienvenidos todos nuestros hermanos, quienes luchen por una sociedad justa, digna y sana”, acotó Ayala.

Un objetivo en común

Silvio explica que los modelos occidentales uniforman, clasifican y jerarquizan, mientras desdibujan las prácticas ancestrales que sostienen la vida colectiva. Esta imposición intentó convencer a los pueblos de que el progreso consistía en abandonar sus raíces. “La cultura de Occidente ha extendido una forma de entender el mundo que separa al ser humano de su territorio, de su comunidad y de sus modos tradicionales de conocimiento”.

Este quiebre, denuncia, tiene raíces históricas profundas: “¿Qué ha sucedido en estos 500 años de invasión occidental, en estos 200 años de la imposición de un sistema ideológico de la república basado en el fundamento del mito de la democracia?, ¿qué hemos conseguido?, ¡que nos han impuesto una cultura de muerte! porque en nuestras civilizaciones ancestrales teníamos una cultura viva de respeto absoluto a todo”, exclama con énfasis al recordar que esa imposición cultural fueron casi 72 millones de nuestros ancestros asesinados, masacrados de la peor forma porque no aceptaban esta “cultura de egocentrismo”.

Con esta consigna, el trabajo de la ONO señala, busca restituir la legitimidad de los sistemas culturales y políticos de los pueblos originarios. Sus objetivos fundamentales incluyen fortalecer las autonomías comunitarias; reconocer los sistemas normativos propios; proteger las lenguas indígenas como portadoras de conocimiento; garantizar que los territorios sean administrados de acuerdo con sus formas tradicionales; promover la participación plena de las naciones originarias en decisiones públicas; y asegurar que los procesos educativos integren la cosmovisión, la historia y las prácticas comunitarias que los modelos occidentales han intentado desplazar.

Para Silvio, estos objetivos no son una aspiración lejana, sino un horizonte que ya se vive en muchas comunidades. La ONO, afirma, no solo enuncia una demanda histórica, “da nombre a un derecho que ha sobrevivido a siglos de imposición”.

Morelos sede del conocimiento ancestral

Silvio Ayala explica que la elección de la sede de este tercer encuentro responde primero a una dimensión simbólica profundamente ligada a la cosmovisión de la ONO. Señala que, desde su fundación en 2022, han mantenido viva la mitología inca como guía espiritual. “Siempre hemos conservado la integración de nuestros íconos simbólicos, el Gran Quetzal, el Gran Águila y el Cóndor de Azul”. Estos símbolos, afirma, marcan el mandato de los ancestros al que obedecen para avanzar “por el camino correcto” hacia la integración de los pueblos de América.

A partir de esa lectura cosmológica, México ocupa un lugar central porque representa un punto de encuentro entre las civilizaciones del norte y del sur, un territorio donde convergen memorias y rutas históricas que sostienen el diálogo entre naciones originarias.

Los temas de la cumbre en Morelos

La edición 2026 de la Cumbre Mundial de las Naciones Originarias abordará tres ejes temáticos centrales: Identidad: “Si no tenemos identidad como pueblo, como nación originaria, no podemos avanzar”. Soberanía: “sin caer en un comunismo o socialismo ideológico; nosotros profesamos una identidad originaria ideológica propia”. Perspectiva: “la que da camino a nuestras cosmovisiones”.

Ayala también destacó que se esperan alrededor de 60 ponentes de más de 18 países, cuyos trabajos serán seleccionados y organizados en torno a estos tres ejes.

Al cierre de la intervención, Ayala señaló que la cumbre no solo está dirigida a pueblos originarios: “Este es un mensaje al mundo. Vivimos una crisis sistémica mundial, social, cultural, política, la cual nos ha conllevado justamente a un proceso salvaje armamentista y egoísta” y finaliza: “vamos con ese son armónico, con ese swing de paz, con la cultura de paz. Abrir los brazos a todos. En estos momentos la crisis situacional del mundo solamente con un espíritu integrado se puede dar solución”.

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“Buscamos una integración de todos los pueblos originarios frente a esta cultura eurocéntrica, colonialista, armamentista y egoísta”, declaró el presidente de la ONO. Foto: AG

Un grupo de personas en uniforme

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Silvio Ayala Pacheco, presidente de la ONO visitó Cuernavaca desde Perú, para compartir los ejes temáticos de identidad, soberanía y perspectiva que guiarán la asamblea global programada para agosto de 2026 en la capital. En la foto aparece junto a los grupos Nación mexica y Altepetl mexika. Foto: AG

Jazmin Aguilar