El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Miguel Ángel Urrutia Lozano, reconoció abusos cometidos por elementos viales en el municipio indígena de Xoxocotla, particularmente la instalación de alcoholímetros irregulares que operaban sin sustento legal y afectaban directamente a la población.

Urrutia Lozano recordó que, durante la administración municipal anterior, se acumulaban denuncias ciudadanas por detenciones arbitrarias, retenes improvisados y cobros excesivos tanto en corralones como en servicios de grúas. De acuerdo con el funcionario, estas acciones se habían convertido en un patrón de abuso que dañaba la confianza entre habitantes y autoridades.

“A mí me tocó la anterior administración, el anterior presidente municipal, y era una serie de abusos constantes, una serie de abusos de policías viales que detenían sin ton ni son; altas cuotas en los corralones y grúas”, señaló.

Explicó que la gobernadora Margarita González Saravia dio instrucciones precisas para intervenir en este tipo de prácticas, que no solo se registraron en Xoxocotla, principalmente cuando se realizaban eventos públicos o deportivos en Jojutla, el estadio de Zacatepec y la zona turística de Tequesquitengo, mismos que eran aprovechados para instalar los puntos de revisión y cometer los abusos.

Urrutia detalló que la administración estatal solicitó al alcalde José Carlos Ponciano retirar los alcoholímetros instalados sin certificación ni protocolos oficiales, dispositivos que, aseguró, en muchos casos se utilizaban como mecanismo de presión contra automovilistas más que como herramientas preventivas. “Se le ha pedido al actual alcalde bajar esos supuestos alcoholímetros, que muchas veces ni siquiera tienen razón de ser y que afectaban tanto a la ciudadanía”, afirmó.

El titular de la SSPC sostuvo que, tras el retiro de estos operativos irregulares, las quejas comenzaron a disminuir, aunque enfatizó que aún existen elementos viales que deben ser supervisados y corregidos para evitar que estas prácticas regresen. Dijo que la gobernadora ha sido constante en exigir que los municipios eliminen cualquier forma de abuso y mantengan operativos alineados con la legalidad y la transparencia.

“Entonces, sí ha bajado la situación, vamos a seguir trabajando con el ayuntamiento para evitar estos abusos que son mucho de los elementos viales”, concluyó Urrutia, al destacar que la limpieza de estas prácticas es una prioridad para garantizar la protección de derechos en comunidades indígenas como Xoxocotla.

La SSPC reafirmó que continuará con supervisiones y trabajo coordinado para impedir que los alcoholímetros vuelvan a utilizarse como herramienta de recaudación indebida, y no como instrumentos legítimos de prevención.

La Jornada Morelos