La gobernadora Margarita González Saravia anunció que la histórica Hacienda de Chinameca, ubicada en el municipio de Ayala, será convertida en un nuevo complejo educativo que funcionará simultáneamente como universidad y museo. La iniciativa busca atender la creciente demanda de educación superior en la zona oriente del estado, acercar oportunidades a los jóvenes locales y, al mismo tiempo, preservar y aprovechar uno de los inmuebles históricos más emblemáticos de la región.

Según explicó la gobernadora, la parte inferior del inmueble se conservará como museo, mientras que la zona superior y las aulas actualmente abandonadas serán la sede en Morelos de la Universidad “Rosario Castellanos”, la cual contempla recibir a estudiantes de Ayala, Tepalcingo y municipios cercanos. “El lugar es emblemático y permitirá combinar la conservación del patrimonio histórico con la educación superior”, subrayó González Saravia, destacando la importancia de generar un espacio educativo en un sitio que también funciona como referente cultural para la comunidad.

La nueva universidad será parte de la Universidad Nacional “Rosario Castellanos” y aprovechará la infraestructura ya existente, que requiere “muy pocas mejoras”, lo que permitirá que el complejo educativo pueda comenzar actividades en el próximo ciclo escolar, programado para marzo o abril de 2026. De esta manera, se busca ofrecer a los jóvenes de la región una alternativa educativa accesible sin la necesidad de desplazarse a otras localidades, fortaleciendo la cobertura académica en el oriente del estado.

El proyecto no solo representa un avance en materia educativa, sino también en la preservación del patrimonio histórico. La Hacienda de Chinameca conserva elementos arquitectónicos y culturales que serán mantenidos y valorizados con la creación del museo en la parte inferior del inmueble. Esta combinación de educación y cultura permitirá a los estudiantes y a la comunidad en general interactuar con la historia del lugar mientras acceden a formación académica de calidad.

González Saravia enfatizó que la universidad atenderá a jóvenes de diferentes municipios de la región, contribuyendo a reducir la desigualdad en el acceso a la educación superior y fomentando el desarrollo académico, social y cultural de la zona. Además, destacó que la reutilización de aulas abandonadas permitirá optimizar los recursos existentes y crear un espacio educativo moderno y funcional sin necesidad de construcciones completamente nuevas.

Angélica Estrada