La posible reconfiguración del sistema de transporte público en Morelos ha encendido las alarmas entre los checadores de ruta, quienes advierten que, de ser retirados de las bases como propone la nueva ley de movilidad, más de 200 trabajadores quedarían sin ingresos. José García Castillo, presidente de la Asociación de Checadores, pidió diálogo urgente con autoridades estatales y con la gobernadora Margarita González Saravia para evitar que la modernización del transporte derive en una crisis laboral.

García Castillo rechazó la idea de que los checadores promueven las llamadas “carreritas”, práctica en la que los operadores compiten por pasaje. Explicó que su labor es distinta y responde a funciones operativas indispensables. “Nuestro trabajo se llama rompe tiempo. Hace 18 o 20 años, la Universidad Autónoma del Estado de Morelos hizo una investigación para saber si afectábamos el transporte o la vialidad, y concluyó que no. Nosotros solo damos frecuencia. Si los choferes corren o no, eso es totalmente decisión de ellos”, afirmó.

Según el dirigente, la eliminación de checadores no solo impactaría a quienes realizan esta labor, sino al propio funcionamiento del transporte público. Señaló que detrás del argumento de modernización podría haber un intento de introducir nuevas empresas y desplazar al modelo tradicional del “hombre-camión”, lo que podría fragmentar aún más un sistema que ya opera al límite. “Morelos es chico y no podemos tener más empresas de las que ya están. Nosotros vivimos de este oficio”, declaró.

El gremio insiste en que no se opone a la modernización, pero exige que se les incluya en el proceso y que se proteja su fuente de empleo. Los checadores advierten que la eliminación de su trabajo no solo afectaría su economía, sino también la coordinación operativa que realizan en las rutas y que, aseguran, aporta orden y regularidad a los tiempos de salida.

García Castillo reiteró que su petición es clara: no ser removidos de las bases y conservar su derecho a trabajar mientras se define la transición tecnológica. “Estamos a favor de la modernización, pero también de que nos contemplen y nos dejen trabajar. Pedimos un diálogo, incluso con la gobernadora, para plantearle la situación”, sostuvo.

La asociación espera que la autoridad estatal abra una mesa de negociación en los próximos días para evitar que la actualización del modelo de transporte deje sin sustento a cientos de familias que dependen del oficio de checador.

La Jornada Morelos