La secretaria de Educación en Morelos, Karla Aline Herrera, informó que la dependencia analiza a detalle la propuesta de utilizar el predio conocido como Rancho El Paraíso —propiedad que perteneció a Edgar Valdés Villarreal, alias “La Barbie”— para la construcción de un Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario (CBTA). La funcionaria explicó que el tema requiere revisión porque dentro del proyecto convergen diversas áreas y recursos que no necesariamente llegarán de forma directa a la Secretaría de Educación, sino que incluyen presupuesto destinado al INEIMEM y a infraestructura.

Señaló que actualmente existe en la zona una extensión de un CBTA, pero subrayó que el objetivo es que deje de operar como anexo y se convierta en un plantel formal, con instalaciones propias y permanentes. Esto permitiría fortalecer la oferta educativa para jóvenes interesados en carreras técnicas agropecuarias y dar mayor estabilidad académica y administrativa al centro.

La secretaria enfatizó que la propuesta no solo tiene un componente educativo, sino también uno social. La posibilidad de transformar un predio que estuvo asociado a actividades criminales en un espacio de aprendizaje dijo, representa un mensaje contundente para la población. “La esencia de utilizar ese espacio es reconvertirlo en una escuela; me parece que le da un giro, incluso de conciencia, a toda la población”, afirmó.

De acuerdo con la funcionaria, la creación de un CBTA permitiría atender a un mayor número de estudiantes y ofrecer mejores condiciones académicas, talleres especializados y áreas productivas que impulsen la formación técnica. También daría continuidad a los esfuerzos de descentralización educativa y ampliaría las oportunidades para jóvenes de comunidades cercanas que hoy dependen de planteles saturados o alejados.

El análisis incluye revisar los requerimientos de infraestructura, normatividad, uso de suelo y coordinación con otras dependencias estatales. Aunque aún no se han definido los montos de inversión, Karla Aline Herrera adelantó que el proyecto forma parte de una visión más amplia de recuperación de espacios para fines comunitarios y formativos.

La secretaria reiteró que la decisión final deberá ser evaluada con responsabilidad, tanto por el impacto educativo como por el simbolismo de convertir un lugar marcado por la violencia en una institución orientada al aprendizaje y al desarrollo social. Destacó que este tipo de proyectos contribuyen a reconstruir el tejido comunitario y a ofrecer alternativas reales para los jóvenes, especialmente en zonas donde históricamente han faltado opciones educativas formales.

Angélica Estrada