

La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) de Morelos informó que, como parte de los operativos interinstitucionales realizados en conjunto con el Ejército Mexicano, la Secretaría de Marina y la Guardia Nacional, fueron retiradas 27 cámaras de videovigilancia instaladas de manera irregular en los municipios de Huitzilac y Jiutepec durante la última semana. Con estas acciones, el total de dispositivos desmontados entre febrero y noviembre de 2025 asciende a 171.
El titular de la SSPC, Miguel Ángel Urrutia, explicó que estos equipos, conocidos como cámaras parásitas, se ubicaban en puntos estratégicos de vías estatales y federales sin que existiera documento legal alguno que acreditara su propiedad u operación por parte de un ciudadano, empresa o instancia pública. Añadió que la detección de estos dispositivos surgió a partir de un seguimiento puntual en zonas donde se ha documentado actividad delictiva y tránsito constante de grupos que buscan monitorear movimientos policiales o de posibles víctimas.
De acuerdo con Urrutia, la presencia de este tipo de cámaras representa un riesgo directo para las labores de seguridad, ya que suelen ser colocadas por células criminales para vigilar rutas de acceso, detectar patrullajes, monitorear retenes o identificar oportunidades para cometer delitos. Precisó que los operativos incluyeron inspecciones técnicas para determinar si los equipos estaban conectados a redes privadas, antenas clandestinas o sistemas de transmisión remota que permitieran a los grupos delictivos recibir información en tiempo real.
El funcionario señaló que, dadas las características de los dispositivos retirados —su ubicación estratégica, su capacidad de transmisión y la ausencia total de registros legales—, las autoridades consideran que estos equipos formaban parte de una red de vigilancia criminal. Destacó que la intervención se realizó sin incidentes y con presencia de fuerzas federales para garantizar el aseguramiento de los equipos y su posterior análisis pericial.
Urrutia Lozano recordó que Huitzilac y ciertas zonas de Jiutepec han sido identificadas como puntos prioritarios debido a su historial de incidentes relacionados con grupos delictivos locales, por lo que la detección y retiro de cámaras irregulares constituye un avance significativo en la recuperación del control territorial.
Las acciones continuarán durante las próximas semanas en otras rutas y corredores carreteros del estado, con el objetivo de desmantelar por completo cualquier infraestructura clandestina utilizada para actividades ilícitas. Según la SSPC, el desmantelamiento de estas herramientas de espionaje criminal es esencial para restablecer entornos seguros y fortalecer la labor de las instituciones de seguridad pública en Morelos.


