

La marcha convocada por la Generación Z en Cuernavaca reunió este sábado a cientos de personas que, vestidas de blanco, recorrieron las calles de la capital morelense en una movilización marcada por el tono pacífico, la diversidad de participantes y las demandas ciudadanas de seguridad y justicia. El contingente partió del Chapitel del Calvario y avanzó hasta llegar a la explanada del Museo Regional de los Pueblos de Morelos, donde concluyó con la entonación del Himno Nacional y un minuto de silencio en memoria del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, recientemente asesinado.
Aunque la convocatoria surgió de jóvenes, la presencia mayoritaria fue de adultos y adultos mayores, quienes caminaron acompañados de familias completas, madres buscadoras, campesinos, empresarios, periodistas y personas de distintos sectores sociales. El ambiente se mantuvo en calma durante todo el recorrido: no se registraron disturbios, daños a la propiedad privada ni confrontaciones con autoridades. La marcha avanzó en orden, con un mensaje centrado en la exigencia de un país más seguro y en el rechazo a la clase política en su conjunto.
El vocero del Movimiento de la Generación Z en Morelos, Zadem, destacó que la protesta congregó a participantes de diversas edades y colectivos, y subrayó que la jornada se desarrolló de forma completamente pacífica. “No hubo violencia, no se ha dañado la propiedad privada y tampoco hay una sola bandera de algún partido político. Esta movilización no es solo contra Morena; es también contra el PRI y el PAN, porque nos falló Morena, sí, pero también nos falló el PAN dos sexenios antes, y nos falló el PRI con la ‘Dictadura perfecta’. Fuera Morena, pero también el PRI y el PAN y toda la cúpula actual de la política mexicana”, afirmó.
A diferencia de otras movilizaciones similares registradas en el país, en Cuernavaca fueron pocas las banderas con la imagen de Luffy, personaje de One Piece que se ha convertido en símbolo del movimiento juvenil. Una de ellas incorporaba la figura del general Emiliano Zapata, generando uno de los momentos más comentados del recorrido por la fusión entre iconografía popular y símbolos históricos del estado.
La marcha concluyó sin incidentes y con un ambiente de convivencia entre los asistentes, quienes se dispersaron lentamente por el Centro Histórico. Para muchos, la participación de personas mayores y de sectores tradicionalmente ajenos a las movilizaciones juveniles reflejó el alcance social de las demandas y la preocupación compartida por la crisis de violencia en el país.

Foto: Angélica Estrada


Foto: Angélica Estrada

Foto: Angélica Estrada

