

La Jornada Morelos / MDD
Alrededor de 30 quejas contra policías de Cuernavaca han derivado en investigaciones sobre elementos preventivos y de vialidad en lo que va del año. De ellas, por lo menos cuatro han derivado en la separación del cargo del elemento responsable, informó el alcalde de la ciudad José Luis Urióstegui Salgado.
En tanto, la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de Morelos (CDHM), Nadxieelii Carranco Lechuga informó que, de las quejas ciudadanas contra ayuntamientos, las más abundantes son en contra de policías municipales, por exceso en el uso de la fuerza o detenciones arbitrarias. La mayoría de las denuncias provienen de Cuernavaca y su zona metropolitana, aunque reconoció la disposición de los ayuntamientos para trabajar en el respeto a los derechos humanos.
El alcalde y la presidenta de la CDHM se reunieron para firmar un convenio para fortalecer la capacitación, promoción y defensa de los derechos humanos dentro de la administración pública municipal, y garantizar en la capital morelense el cumplimiento del artículo 1º constitucional, que establece la obligación de todas las autoridades de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad.
En el acto, Urióstegui Salgado destacó que dicho artículo ha sido rediseñado para ampliar las antiguas garantías individuales hacia una concepción integral de los derechos humanos. «Uno de los términos más importantes es la progresividad; los derechos humanos no se estancan. Existe la obligación de avanzar en ellos, de buscar las mejores maneras de ampliarlos, reconocerlos y tutelarlos. Toda autoridad debe actuar dentro de su esfera de competencia para hacer de estos derechos una realidad”, recordó.
Y subrayó que con la firma de este convenio se da un paso importante en la armonización de las relaciones institucionales, ya que permitirá recibir orientación, capacitación y recomendaciones para corregir conductas de servidores públicos que, por dolo, negligencia o error, puedan vulnerar los derechos de la ciudadanía.

La presidenta de la CDHM, Nadxieelii Carranco Lechuga, agradeció la disposición del Ayuntamiento para construir desde la corresponsabilidad institucional un municipio más justo, incluyente y respetuoso de los derechos humanos.
«Este convenio representa mucho más que un acto protocolario; es un compromiso compartido con la humanidad. Reconocemos en el Ayuntamiento de Cuernavaca a un aliado fundamental para que cada política pública y acción de gobierno se brinde con un enfoque de derechos humanos”, señaló.
Carranco Lechuga subrayó que, al ser la capital del estado, Cuernavaca representa un espacio simbólico y estratégico para fortalecer la cultura de respeto, promoción y defensa de los derechos fundamentales desde la sociedad.
Luego, Urióstegui reconoció ante medios de comunicación que normalmente las quejas que recibe el ayuntamiento van contra elementos policiacos al mando de la Secretaría de Protección y Auxilio Ciudadano de Cuernavaca (Seprac), y se fundan en la percepción de conductas inadecuadas y abusivas.
Recordó que además de que tales comportamientos pueden traducirse en “una violación a derechos humanos, podría constituir una responsabilidad en el desempeño del cargo que obligaría a la propia Seprac a iniciar expedientes en asuntos internos”.
“Debemos tener alrededor de 30 quejas se están desahogando, algunas concluyen con resolución en el sentido de que no se acreditó, y otras que sí se acreditó y se debe separar del cargo al elemento”, explicó.
Pero los asuntos no terminan con la separación del cargo, pues los elementos sancionados suelen recurrir al Tribunal de Justicia Administrativa “por estimar que las decisiones no fueron correctas”, las demandas de expolicías contra el Ayuntamiento en esta administración son por lo menos cuatro.

El alcalde de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado y la presidenta de la CDHM, Naxieelii Carranco Lechuga, firmaron un convenio para la capacitación, promoción y defensa de los derechos humanos. Foto: Cortesía

