

Presentamos adjunta, la gráfica de niveles de contaminación desde el basurero tóxico e ilegal de Tezontepec, Jiutepec, correspondiente al promedio de cada día de lo que va del año 2025. La produjeron colegas del Observatorio Ciudadano de la Calidad del Aire de Morelos (OCAdeMor) este día, como uno de sus tantos aportes al conocimiento de las emisiones atmosféricas de peligro en nuestro estado, y que difunde en coordinación con la red ciudadana REDSPIRA.COM, con sede en Baja California.
El indicador usado en esta gráfica es el PM 2.5 recomendado por la OMS, y que considera la cifra 15 como tope máximo para valorar que el aire respectivo es apto para actividades humanas. Por encima de ese nivel, es dañino y más peligroso conforme aumenta el indicador. Las y los vecinos de Tezontepec, conseguimos este apoyo ciudadano de monitoreo durante las 24 horas del día, todo el año, al no recibir respuesta de realizar tal tarea diariamente, por parte de autoridades municipales, estatales o federales, de las administraciones pasadas y estamos en espera de que lo hagan las actuales: no hubo mayor interés en las administraciones pasadas en dar fin a esas emisiones ni de informar al público de Jiutepec como de los municipios vecinos, de la peligrosidad del aire que respiramos día y noche, durante todo el año.
Revisemos la gráfica: la mayoría de los promedios del año, el indicador ha estado por encima DEL DOBLE del tope tolerable; en unos cuantos días no se aportan datos, se debe a fallas en la electricidad; durante la temporada de lluvias, no disminuyeron los niveles y en lo que va de octubre, han venido aumentando hasta llegar a 50, ¡tres veces el límite tolerable!
Hace cerca de un año presentamos también aquí, los datos correspondientes al periodo septiembre 2023 a septiembre 2024, y los niveles eran ligeramente superiores a estos. Nuestros análisis de vecinas y vecinos, y en conversaciones con expertos en fuegos subterráneos, nos arrojan estas observaciones fundadas: con las lluvias no sólo no bajan las emisiones, pueden subir pues aportan oxígeno al fuego interno; aventar cal al sitio y otros productos similares, tampoco produjo los efectos esperados; el viento dirige las emisiones en todas direcciones y va cambiando durante el día, por lo que las emisiones viajan hasta los municipios vecinos y en especial durante la noche.
Otras observaciones son: tales cambios, subidas y bajadas en los niveles, obedecen a que el fuego interior consume material combustible en una zona, que se va agotando, pero pasa a una vecina, que puede tener más o menos material combustible y avivarse por eso. Las y los vecinos recuerdan y vimos sacar todavía hace un año de ahí cientos de llantas y material plástico, además de otros materiales combustibles, por lo que no tenemos idea cierta, sin no se explora científicamente el interior, de cuánto podrá durar ese fuego subterráneo. Sabemos por cierto que por varios lustros, ahí depositaron con autorización y complicidad de dueños de esos lotes de la exmina, y sin permisos, millares de toneladas de residuos sólidos de todo tipo, algunos que ahora están produciendo decenas de gases venenosos y algunos cancerígenos, sí, lo reconocen dos estudios de expertos, realizados en 2024 por el Instituto de Ecología y Cambio Climático y el Instituto de Ciencias de la Atmósfera.
Las y los vecinos, y asociaciones civiles solidarias, aportan al conocimiento orientado a nuestra salud colectiva, ¿quiénes se ocuparán de poner fin a este envenenamiento silencioso y constante?



