

(Primera parte)
En entregas anteriores he hablado sobre la importancia del uso de las ruinas del Ex Hospital de la Santa Cruz de Oaxtepec, así como un poco de la historia del fundador de los Hermanos de la Caridad o hipólitos, Bernardino Álvarez. Sin embargo, vale la pena hacer una breve semblanza de lo que fue el primer hospital de su tipo en la Nueva España y en el territorio que a la postre ocuparía el estado de Morelos.
Un año después de iniciarse las obras del Hospital de San Hipólito, Bernardino Álvarez comisionó a fray Domingo de Ibarra para gestionar con las autoridades de Oaxtepec la construcción de un hospital. Fueron los nativos quienes donaron el terreno donde se levantaría. Josefina Muriel señala que el 20 de julio de 1569 los indios principales del lugar firmaron la escritura, entregando a los hipólitos un terreno de sesenta por treinta varas, que estaba cerca del monasterio dominicano y a la orilla del camino a Yautepec.
Huaxtepec, cabecera del antiguo señorío tlahuica, fue escogida por múltiples motivos: su clima templado, su ambiente apacible y la riqueza de su tradición herbolaria, condiciones que la convirtieron en el lugar idóneo para fundar el segundo hospital de los Hermanos de la Caridad. Originalmente se concibió como un centro para enfermos incurables; Oaxtepec ofrecía un mejor lugar para el bien morir, lejos del bullicio de la Ciudad de México.
La tarea de edificar el nuevo hospital de los Hermanos de la Caridad fue encargada a fray Domingo de Ibarra y a fray Esteban de Herrera, este último se convirtió en el primer hermano mayor del Hospital de la Santa Cruz. Su construcción se prolongó entre 1568 y 1580 cuando gran parte del hospital se encontraba edificada. Esto se infiere gracias a la Relación Geográfica de Oaxtepec la cual data precisamente de 1580, misma en la que se aprecia el Hospital de la Santa Cruz. No obstante, Josefina Muriel en su clásico Hospitales de la Nueva España (1956) menciona que para 1603 el total del hospital no había sido terminado aún.
Esto indica que las etapas constructivas fueron diversas, dependiendo de los recursos producto de limosnas, donaciones y apoyos por parte de las autoridades virreinales y del Marquesado del Valle a las que los Hermanos de la Caridad podían acceder. Anna Margherita Pasquetti Hernández indica en su tesis que “El sitio donde se desplantaría el Hospital tenía una extensión de 60 varas de largo por 30 de ancho sobre un terreno de topografía relativamente accidentado ubicado en la calle que iba del Mercado a Yautepec, cercano al Convento de Santo Domingo de Guzmán.” Este dato confirma la precisión con que se delimitó el terreno destinado al hospital.

El Hospital de la Santa Cruz tuvo una capacidad para más de 60 personas; incluso hoy en día pueden apreciarse la numeración de las camillas en algunos de los muros de las ruinas del hospital. Aunque originalmente se concibió como un hospital especial para atender solo a enfermos incurables, muy pronto los Hermanos de la Caridad, con el fin de atender a todo tipo de personas, tal como lo mencionó el virrey Álvaro Manrique de Zúñiga (1585-1590) en una carta fechada en 1586, resguardada en el Archivo General de Indias, en la que dictaba que “Y porque el Hospital de Huaxtepec por estar en la parte donde está fundado ocurren y van más enfermos por la comodidad y sanidad de la tierra y demás enfermedades y mucha diferencia y genero de personas y gentes a curarse y sanar de sus males […]”.
Más adelante en la carta se menciona que el Hospital de la Santa Cruz había cambiado su función original, “Porque este Hospital es general y dispuesto para recibir más diferencias de gentes y apto para curarse demás enfermedades y por ser el sitio y pueblo más acomodado y sano declaramos que en este se puedan recibir todo género de gentes, personas de todas cualidades y condiciones ricos y pobres, hombres y mujeres, sacerdotes y religiosos españoles y mestizos […]”.

Imagen cortesía del autor
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* Historiador ↑

