Hoy, ya se expresaron cuatro votos de los jueces de Supremo Tribunal de Brasil, contra J. Bolsonaro y otros siete golpistas, que lo apoyaron estratégicamente para quedarse en el poder e impedir la transición democrática avalada por el voto popular. Se espera sólo determinar las condenas específicas.

Pese a la violencia en las calles urbanas, Brasil avanza en la lucha contra la pobreza, y el apoyo popular a Lula va creciendo. La memoria histórica de lo que fue la dictadura militar en Brasil, está operando, la veo en las calles, en banderolas, afiches y manifestaciones de repudio a golpistas. Nunca más la dictadura, repiten quienes vivieron tan terrible etapa.

La familia Pavia estuvo entre ellos. El film expone la desaparición forzada por paramilitares y ejército, del exdiputado Rubems Pavia, y la extraordinaria lucha, de décadas, de su esposa Eunice e hijos por obtener el habeas corpus, el reconocimiento oficial, de que el gobierno lo eliminó.

En el film, del año 2024, sutilmente tiene enfoque la expresión popular extendida ampliamente durante las votaciones en que ganó Lula con la frase «él no», refiriéndose a Bolsonaro. Tal es la carga anímica en la batalla cultural, simbólica y callejera, por evitar y castigar a los golpistas y dictadores.

Una bandera permanente de la señora Pavia, reconocida defensora internacional de derechos humanos, era sonreír, actitud familiar con la que pudo enfrentar, dignamente, las severas dificultades económicas y morales, por la ausencia de su marido.

Nos llevó a ver esa película una chica menor de edad, convencida de no hacerse novio de alguien que ignore sobre la dictadura militar y sus efectos presentes. Como tantos otros, pide castigo a los golpistas, que no haya impunidad esta vez. Es una decisión histórica, un poderoso mensaje contra fuerzas mundiales, respaldadas por Trump, que financian iniciativas anti democráticas. La democracia se fortalece en Brasil y en la región.

Miguel Á. Izquierdo S.