Ricardo Castrejón Salgado* y Laura Karina Arenas Sandoval**

La migraña es un tipo de dolor de cabeza que tiene implicaciones no solo a nivel individual, sino también familiar y social. Es importante considerar que no solo es un síntoma, sino una enfermedad en sí misma y, por lo tanto, amerita ser atendida por un profesional de la salud. Aunque puede iniciar desde la infancia e incrementar su presencia en la adolescencia, es muy común en la población joven entre 20 a 50 años.

Se caracteriza por un dolor pulsátil, localizado únicamente en un lado de cabeza, la mayoría de las veces que se presenta en minutos u horas con una intensidad de moderada a severa, los episodios agudos (crisis) pueden durar de 4 a 72 horas y ser incapacitantes, habitualmente hay agravamiento con la actividad física y puede acompañarse con síntomas como náusea y/o vómito y/o hipersensibilidad a la luz, al ruido y olores.

Para un mejor entendimiento de esta enfermedad es preciso distinguirla de la cefalea tensional, la cual también es muy común por el ritmo de vida actual de la sociedad. Sin embargo, esta se manifiesta con un dolor habitualmente bilateral, opresivo, y de intensidad leve a moderada, en donde no se presentan náuseas y no se agrava con la actividad física.

Factores desencadenantes de una crisis de migraña

Algunos factores que aumentan el riesgo de presentar una crisis de migraña son: estrés y ansiedad, ruidos fuertes o luces brillantes, alteraciones en la calidad y cantidad de sueño, sedentarismo, ayuno prologado, cambios hormonales (periodo menstrual), consumo de alcohol y tabaco (o exposición al humo), deshidratación y calor excesivo, olores intensos (perfumes).

También, ciertos alimentos como: chocolate, cacahuates, nueces, frutos secos, alimentos fritos, cafeína y otros estimulantes, así como algunos cítricos, alimentos procesados, fermentados, adobados o marinados, entre otros. Sin embargo, es pertinente aclarar que la relación entre alimentos y migraña puede variar entre individuos, ya que no todos los alimentos listados afectan a todas las personas.

Por lo que se recomienda utilizar un diario de alimentos para que cada individuo identifique sus propios desencadenantes.

 

¿Mi dolor de cabeza es, o no, migraña?

Se recomienda que la población que presenta cualquier tipo de dolor de cabeza, no se automedique, y siempre acuda a la unidad médica que le correspondapara que un profesional de la salud le realice una valoración completa, le brinde un diagnóstico oportuno y le otorgue un tratamiento individualizado.

Cabe señalar que, el diagnóstico de migraña es clínico y se realiza con base en los síntomas que presente el paciente, ya que en este padecimiento no hay un daño cerebral estructural, es decir, no hay una lesión en el cerebro, por lo tanto, en la actualidad no existe ninguna prueba específica para confirmar la migraña. Es importante tener esto en cuenta, ya que la propia preocupación por tener “algo más en la cabeza” puede agravar y perpetuar el dolor de cabeza y desencadenar crisis migrañosas.

 

¿Cómo prevenir las crisis de migraña?

Es necesario que todo paciente reciba educación sobre su enfermedad por un profesional de la salud, en donde aprenda:

• Qué es su enfermedad, comprenderla, manejarla e identificar síntomas y signos de alarma. Así como, incluir el uso de “calendarios de cefalea”, para registrar frecuencia de los episodios, intensidad, síntomas, uso de analgésicos, entre otros, para el seguimiento médico.

• Es esencial que reconozca cuales son los desencadenantes externos y alimentos que propician la aparición de un episodio migrañoso.

• Conocer los factores protectores para prevenir las crisis de migraña, como son: adecuado manejo del estrés, hábitos de sueño saludables que incluya horarios de sueño bien establecidos y alimentación balanceada, adecuada hidratación, fomentar estilos de vida saludable y ejercicio regular.

Por último, es pertinente saber que tener un diagnóstico de migraña por sí mismo no es limitante e incapacitante. Sin embargo, ante una crisis migrañosa se recomienda siempre acudir a valoración por un profesional de la salud, el cual enfocará un tratamiento individualizado de acuerdo con las características y necesidades de cada paciente con la finalidad de mejorar la calidad de vida.

*Dr. Ricardo Castrejón Salgado. – Especialista en Medicina Familiar

Enc. Coordinación Aux. Médica de Investigación, OOAD Morelos.

**M.C.E. Laura Karina Arenas Sandoval. – Especialista en medicina Familiar, OOAD Morelos.

La Jornada Morelos