

El fiscal general del Estado, Edgar Maldonado Ceballos, informó que la investigación derivada del atropellamiento de una menor en la glorieta de La Luna no se limita al conductor involucrado, sino que se ha ampliado para revisar posibles omisiones de cuidados y delitos relacionados con la trata de personas.
Aunque el chofer que atropelló a Imelda “N” de tres años, continuará su proceso en libertad, el fiscal dejó claro que la carpeta de investigación contempla otras responsabilidades más allá del accidente, particularmente por la presencia de menores y mujeres trabajando en la vía pública bajo condiciones que podrían implicar explotación.
“Es un hecho muy lamentable el suscitado; la fiscalía siempre está del lado de las víctimas, aún más de las niñas, niños y adolescentes. Efectivamente, después de los actos de investigación la indagatoria continúa; el conductor seguirá su proceso en libertad, la justicia no es fabricar delitos y también nosotros debemos ser responsables”, dijo.
Maldonado Ceballos precisó que se investiga si hubo negligencia por parte de los adultos responsables de las y los menores que se encontraban pidiendo dinero en la zona, así como la posible existencia de redes de trata con fines de trabajo forzado o mendicidad ajena, un delito grave que ya ha sido identificado en otras regiones del país.
“La investigación, las indagatorias continuarán y ahí se advertirán las responsabilidades correspondientes”, enfatizó.
Aunado a ello, también se confirmó que la menor fue abandonada por su madre, lo que ha derivado en una investigación por posible omisión de cuidados.

De acuerdo con el fiscal, el caso ya fue turnado a la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños, Adolescentes y la Familia, instancia que dará seguimiento a la situación legal y de entorno familiar de la menor.
En un comunicado emitido la noche del domingo, la Fiscalía informó que “desplegó un equipo multidisciplinario para integrar la carpeta de investigación respecto al deceso de la niña de iniciales IVV, registrado el pasado miércoles 27 de agosto”.
“Desde el día del lamentable suceso, la Fiscalía Regional Metropolitana ha encabezado las indagatorias con la recolección de indicios con el apoyo de la Coordinación General de Servicios Periciales”, señaló que “se han mantenido reuniones con organizaciones indígenas y funcionarios del Instituto de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas de Morelos (IPIAM); de la delegación del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI) y de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos (CDHM), para proteger las garantías de la familia de la niña”.
“En esa sinergia de esfuerzos, se habilitó un traductor de lenguaje tzotzil para apoyar a la tía de la víctima en el proceso de las actuaciones jurídicas”, añadió.
“Ante la falta de acta de nacimiento de la víctima, la Coordinación General de Servicios Periciales efectúa la validación de perfil genético para establecer parentesco familiar con la tía de la niña mediante cromosoma X, análisis que se efectúa en el laboratorio de genética forense de esta institución, y así proceder a la entrega del cuerpo”, abundó.
También advirtió que “agotará todas las líneas de investigación para deslindar responsabilidades en los hechos, tal como lo ha realizado desde la puesta a disposición ante el Ministerio Público de una persona del sexo masculino que conducía la unidad involucrada en los sucesos, quien continuará bajo investigación sin estar privado de su libertad”.
“Un desglose de las indagatorias fue remitido a las fiscalías especializadas en Niños, Niñas y Adolescentes, y en Delitos Sexuales y Trata de Personas para la investigación de diversos delitos contra quien resulte responsable”, concluyó.

