

30 años del No al Club de Golf: La lucha sigue y sigue…
- Dirigentes comunitarios y el ayuntamiento del Pueblo Mágico llaman a la unidad para la defensa de la tierra.
- Empresas inmobiliarias quieren enfrentar unos con otros a los tepoztecos para evitar la lucha por el territorio.
- El enemigo no se ha ido, advirtieron en la conmemoración por las tres décadas de lucha contra el club de golf.
La Jornada Morelos / Tdm
“El enemigo no se ha ido, solo cambio de piel”, advirtió el alcalde de Tepoztlán, Perseo Quiroz Rendón, pero ya lo sabían quienes estaban ahí en la plaza del Pueblo Mágico, donde hace 30 años y al grito de Zapata Vive iniciaron la lucha contra la instalación de un club de golf en el paraje de Monte Castillo; uno que, como casi todo Tepoztlán sigue bajo asedio, ahora de empresas inmobiliarias.
La ceremonia para conmemorar el 30 aniversario del movimiento No al Club de Golf, fue mucho más que simbólica. Los jóvenes y los ancianos de Tepoztlán coincidieron en la urgencia de unirse como entonces, pero ahora con su ayuntamiento, en contra de la depredación de sus bosques, sus tierras de cultivo y sus espacios comunitarios, sujetos ahora a la especulación inmobiliaria.
Una defensa del territorio con profundas raíces
Asunción Ortiz Sandoval, profesor tepozteco, que fue parte del movimiento iniciado por el Comité de Unidad Tepozteca de entonces, recordó el inicio de la resistencia en 1995, la destitución del entonces alcalde, la tarde de ese 24 de agosto, cuando “muchos se aprestaron a la lucha por la defensa de la tierra. Salieron de su pueblo, pero muchísimos, muchísimos jóvenes se aprestaron con palos, que eran las armas que en ese momento ellos creían lo conveniente… para defender a su pueblo”.

El Comité de Unidad Tepozteca fue una respuesta del pueblo que el gobierno de entonces intentó reprimir. Los diez o veinte iniciales se convirtieron pronto en más de 150; “después todos aquellos líderes tenían órdenes de aprehensión por levantarse por la defensa de su pueblo”.
Cuando Asunción Ortiz arengaba con el Zapata Vive y Vive, los asistentes a la ceremonia levantaban el puño izquierdo respondiendo “la lucha sigue y sigue”.
Entonces se tomó el ayuntamiento y se organizaron guardias para mantener la defensa de la posición. Se bloquearon los accesos al pueblo “porque no queríamos injerencia de personas que querían hacer provocaciones”.
Luego recordó la represión en San Rafael en Tlaltizapán, a donde habían ido a manifestarse un 10 de abril, “el gobierno ya sabía (de la defensa de la tierra y la oposición al club de golf), pero hacía caso omiso de la lucha del pueblo tepozteco. ¿Qué hubo ahí? Enfrentamiento: fue muerto, asesinado el compañero Marcos Olmedo Gutiérrez, originario del poblado de Santo Domingo Ocotitlán. Niños secuestrados, señores heridos que estuvieron hospitalizados, fue parte de los resultados de esta lucha”. recordó.
El recuerdo impulsa la nueva lucha
Zaira Cortés Ayala Demesa era una jovencita cuando resultó tomada como rehén en la emboscada de Tlaltizapán. Y en su participación en la ceremonia por el 30 aniversario del Club de Golf, arengó a las nuevas generaciones para seguir la lucha: “Desgraciadamente nuestro territorio es un lugar codiciado por muchas personas. En ese entonces se hablaba de un club de golf… Hoy estamos viviendo una situación muy parecida”.
Aseguró que si bien entonces “las construcciones no se hicieron allá en Monte Castillo… las estamos viviendo en los pueblos y en los lugares cercanos a nuestros cerros. En ese entonces comentaban que las personas vendieron sus terrenos seguramente por miedo y por ignorar muchas cosas… Hoy nuevamente estamos vendiendo nuestro territorio. En aquel tiempo tal vez fue por miedo y por ignorancia. Pero hoy pocos son los que venden por necesidad. Hoy muchos de nosotros tepoztecos están o estamos vendiendo por avaricia”.
Y reclamó: “nos quejamos de que no tenemos agua, de que todo está caro en nuestro pueblo, de que hay muchas personas que no son de acá y vienen a condicionarnos. Pero yo los invito a la reflexión, tratemos de dejarle algo bonito a nuestras futuras generaciones… No vendamos”.
Y denunció invasiones de terrenos que acaban en manos de las inmobiliarias: “muchos terrenos que ahorita supuestamente tienen un dueño eran, y las personas más grandes no me dejarán mentir, esos terrenos no tenían dueño y alguien se apoderó de ellos. Alguien más como un núcleo comunal que hoy tenemos avaló esa supuesta compra, que no es compra, lo sabemos. Y hoy está en manos de inmobiliarias o de personas que llegan y se encierran cada fin de semana”.
La lucha continúa con otros métodos
Perseo Quiroz Rendón, el alcalde de Tepoztlán reconoció los problemas que enfrenta la defensa de la tierra hoy en el Pueblo Mágico. Aunque el movimiento ocurrió cuando era un niño de once años, la lucha también lo marcó junto con el resto de la niñez de la comunidad: “nos enseñó el valor de la organización comunitaria, el valor de la unidad, el valor de la tierra y el valor del territorio. Escuchábamos las campanas y quizás nosotros no íbamos con los adultos o con los jóvenes a las barricadas, pero éramos conscientes de lo que significaban las campanas. Ya venían los granaderos, había una llamada a la defensa, y la gente salía con palos, con machetes, con lo que tenía para defender nuestra tierra y nuestro territorio”.
Y luego advirtió: “a 30 años… el enemigo no se ha ido, el enemigo solamente cambió de piel. El enemigo de la especulación inmobiliaria, el enemigo que nos quería quitar nuestra tierra y nuestro territorio. Sigue estando hoy presente… tiene la cara de empresas inmobiliarias que nos presionan día con día para generar grandes proyectos que están acabando con nuestra agua y con nuestros bosques”.
Y denunció que ese enemigo: “nos invita a pelearnos entre nosotros como paisanos, como tepoztecos que ponen en contra a nuestros trabajadores de la construcción para presionarnos y para decirnos que vendamos nuestro territorio”.
Por eso también se unió a la arenga: “Hoy más que nunca, señores y señoras, Zapata Vive, porque no podemos olvidar a las personas que dieron su vida, su libertad, porque también hubo prisioneros, también hubo presos políticos. No podemos olvidarnos de eso, porque nos están comprando la tierra a 3 mil o 4 mil pesos el metro cuadrado”.
Señaló que el aniversario debe servir “para que nuestros jóvenes sepan lo que pasó en aquel momento y para que quienes éramos niños recordemos y sepamos que hoy nos toca a nosotros defender nuestra tierra y nuestro territorio, que las generaciones que ya la defendieron, que han dado mucho, nos toca a nosotros ser la nueva generación”.
Y refirió que si bien no se usarán los métodos de hace tres décadas continuará la lucha por la tierra, “la vamos a defender clausurando obras… y la vamos a defender a pesar de las presiones de políticos, de empresarios que nos quieren someter. Evidentemente también tenemos que ser inteligentes y también tenemos que saber que hoy en día tenemos otras herramientas de defensa, pero no nos podemos olvidar que aquí entre los cerros de Tepoztlán, Zapata vive”.

En Tepoztlán, la tierra se defiende, advirtieron los pobladores y el ayuntamiento. Foto: Cortesía

El Pueblo Mágico de Tepoztlán conmemoró los 30 años de la lucha contra el club de golf, un símbolo de resistencia popular y defensa del territorio. Foto: Cortesía

Lázaro Rodríguez Castañeda (de sombrero) fue electo por asamblea popular alcalde de Tepoztlán en aquél 1995, en la imagen posa junto a otros miembros del movimiento en la exposición por los 30 años del “No al Club de Golf”. Foto: Cortesía

Perseo Quiroz Rendón, alcalde de Tepoztlán, advirtió que el ayuntamiento y la gente seguirán defendiendo la tierra a pesar de las presiones de políticos y empresarios. Foto: Cortesía

