

* En México, los usuarios de internet superan los 100 millones de personas; son el 83% de la población mayor a 6 años
* Una profesora, un estudiante y un trabajador de plataformas imaginan cómo sería la vida sin internet
* En Morelos hay aproximadamente 1.7 millones de internautas, según las estimaciones de Inegi.
Nómadas digitales o nativos digitales. Gente que nació antes de que existiera internet y se adaptó para usarlo o gente que nació cuando internet ya existía y aprendió a navegar en el ciberespacio al mismo tiempo que empezaba a hablar, correr o cantar. A todas ellas y ellos se les llama internautas.
Este mes, cuando faltan pocos días para que se cumplan 34 años de la presentación de la primera página de internet de todo el mundo, la mayoría de los mexicanos ya pueden ser considerados como internautas, pues más de 100 millones de personas mayores de 6 años usan la “red de redes” todos los días. La utilizan para comunicarse con personas distantes o para trabajar, estudiar, realizar pagos, entretenerse, localizar direcciones u opinar sobre temas políticos o sociales.
Aunque es verdad que muchas tecnologías han cambiado a la humanidad, como la imprenta, las vacunas, el automóvil o la televisión, ninguna había tomado tan pocos años para tocar la vida de casi todas las personas del planeta.

Desde la presentación de la primera página de internet, el 23 de agosto de 1991, en Ginebra, Suiza, inició un cambio progresivo e irreversible. Hoy vivimos en una sociedad muy diferente a la que existía a finales del siglo XX. Nuestra existencia se alterna entre un espacio físico palpable y un espacio virtual intocable. Los dos son reales y los dos generan consecuencias, cambios, crecimiento y también peligros. El escritor español Román Cedoya describió este cambio en su libro de 2013 llamado Del homo sapiens al homo digitalis.
¿Para qué uso internet?
Los datos más confiables sobre el uso de internet en México se pueden consultar en los dos estudios más importantes y recientes sobre este tema: la Encuesta Nacional Sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH 2024), que realizó en Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), y el Vigésimo Estudio sobre los Hábitos de los Usuarios de Internet en México 2024, que elaboró la Asociación de Internet de México.
Las respuestas contenidas en esos documentos coinciden mucho con la respuesta de personas que aceptaron conversar con La Jornada Morelos sobre la manera como usan internet; lo que parece bueno, lo que les parece riesgoso y lo que se podría cambiar.
En diferentes espacios públicos, compartieron su experiencia y opiniones tres internautas morelenses: Alex, estudiante de preparatoria, de 16 años; Ricardo Arizmendi, repartidor de la plataforma DiDi Food, de 24 años, y Citlali Correu, educadora de niños a través del arte y la música, de 46 años. Cada una de sus experiencias refleja un color del vitral de usuarios de internet de alta intensidad o baja intensidad. A los tres se les plantean tres preguntas básicas para construir una pequeña imagen panorámica: 1) ¿Cómo está presente internet en tu vida?; 2) ¿Cómo imaginas que sería el mundo si no existiera internet?, y 3) ¿Cómo ves el uso de internet en Morelos?
Para contrastar sus respuestas, vale la pena señalar que, según el estudio de Inegi, el principal uso de internet es mantenerse comunicados con personas a distancia, ya sea por mensajes, correos o llamadas.
Según la encuesta ENDUTIH de Inegi, en 2024, el 93% de las personas que se conectaron a internet lo hicieron, principalmente, para comunicarse con mensajes o llamadas. La segunda actividad más frecuente en el ciberespacio fue acceder a redes sociales, (90.4 %). Luego siguieron los usuarios de internet para actividades de entretenimiento (89.0 %), para buscar información (88.2 %), y como apoyo a la capacitación o educación (81.3 %).
Otro dato importante, a nivel laboral y económico, es que entre 2023 y 2024 el uso de internet para comprar productos y servicios, pagos y operaciones bancarias en línea presentó incrementos estadísticamente significativos de 2.4, 3.3 y 3.0 puntos porcentuales, respectivamente.
–¿En qué partes de tu vida está presente internet? —preguntó este diario a Alex, un joven que pasea por una plaza comercial, como parte de su pausa vacacional de verano. Justo antes de la conversación descansaba en una banca, con un par de audífonos inalámbricos y eventualmente miraba a la pantalla de su teléfono celular, desde el cual parecía enviar algún mensaje o encender alguna aplicación.
“Actualmente soy estudiante de preparatoria y aunque no estoy trabajando, sí suelo estar concurrentemente en el área del internet. Creo que ya todas las personas, de todas las edades, usan internet, pero los que estamos más tiempo conectados somos los jóvenes. Yo lo uso mucho para mandar mensajes y a lo que le dedico más tiempo es a actividades como los videojuegos en línea y la conexión a redes sociales, como Instagram. Por ahora, yo diría que esas dos áreas es por donde yo más me muevo: la comunicación y el entretenimiento”, comenta Alex, a quien nos referimos con ese nombre, con autorización de su mamá, para proteger su identidad, por ser menor de 18 años.
En otro lugar público, bajo los altos y saludables árboles del Parque Melchor Ocampo, responde a la misma pregunta Citlali Correu, quien descansa un poco después de tomar una clase de Chi Kung.
“Mi relación con internet es de baja intensidad; es a través de la búsqueda de material didáctico, y aprovechar que tenemos la conexión con otros lugares para ver, virtualmente, clases de maestros de otros lugares, prácticas y estrategias que pueden ayudarme. Busco sitios, canciones o piezas que puedan apoyar las cualidades que quiero fortalecer en los niños, con quienes hay mucho por desarrollar, explorar o descubrir. También escucho podcasts científicos y de temas de salud. Sí, uso internet para comunicarme, pero menos que otras personas porque siento que me absorbe, que me quita de mi momento presente”, indica Citlali, quien opina que, cuando se usa bien, internet aporta buena nutrición a la mente y al espíritu.
En otro lugar de la capital de Morelos, decenas de mujeres y hombres jóvenes esperan junto a sus motocicletas para recibir algún mensaje o llamada de trabajo para trasladar productos. Son repartidores de plataformas que principalmente llevan alimentos a domicilios, gracias a mensajes y pagos que reciben por internet.
Ahí, en una pausa entre sus desplazamientos, Ricardo Arizmendi comenta a los lectores de La Jornada Morelos cómo está presente internet en su vida:
“Principalmente, el internet lo uso para mi trabajo que es con plataformas, a las que me conecto con el celular. Pero también lo uso en otros ámbitos como el entretenimiento, las noticias y consultar los mapas de toda la ciudad. En algunas ocasiones también he elaborado currículums para encontrar trabajo, a través de internet. Y cuando llego a tener tiempo libre, me conecto a videojuegos en línea. Tengo una computadora y una Tablet, y ambas ocupan internet. Para mí internet es muy importante. Si no tuviera conectividad no tendría desarrollo en varias áreas de mi vida, empezando por la económico-laboral”, detalla con mucha contundencia Ricardo, quien se declara usuario intensivo de internet.
¿Y si no existiera internet?
Las mismas personas que aceptaron hablar con este reportero hicieron un ejercicio de imaginación para describir cómo sería el mundo o su propia vida, sin internet:
“Aunque sé que ahora se hacen muchas cosas por internet, como realizar pagos, compras o apartar vacaciones, tampoco es que yo me sienta tan metido en esas actividades”, dice Alex, de 16 años. “Me imagino que quizás sí podría llegar a vivir cómodamente si no existiera internet, aunque a mí no me tocó conocer cómo era la vida antes. Lo que yo recuerdo, de cuando era niño, es que no tenía tanto contacto con la red y me dedicaba mucho más a jugar o a otras actividades más físicas. Imagino que si no se hubiera creado internet mi vida estaría más dedicada a los deportes, porque actualmente sí me considero una persona deportista. Quizás lo que no sería tan funcional es que sólo pudieras comunicarte con tus amigos por teléfono, o que sólo tuvieras un teléfono en la casa, porque ahora usamos mucho los mensajes o los tweets”, agrega el joven estudiante.
También la maestra Citlali subraya el cambio que representaría la ausencia de internet en las actuales formas de comunicación humana:
“Si no hubiera existido internet, siento que los oficios y el trabajo, a través de las manos, tendría un desarrollo distinto. Siento que habría más desarrollo del arte, de la cocina y de otros oficios. Quizá nuestros vínculos serían más cercanos porque habríamos aprendido a conectarnos y a desarrollar otras maneras de comunicarnos sin las distracciones que puede traer la tecnología. En contraste, ahora me gusta el poder estar conectada con lo que sucede a nivel global y poder apoyar o levantar la voz a favor de las causas en las que yo creo”, dice la profesora y practicante de Chi Kung.
En el caso de Ricardo Arizmendi, el pensar en un mundo sin internet implicaría un cambio muy radical, de la sociedad, del trabajo y de las vidas personales.
“Creo que sin internet la vida sería muy mediocre. Muchos negocios que existen hoy en día no podrían funcionar con la misma velocidad si no existiera internet porque no se podrían hacer muchos pagos electrónicos y la vida sería muy riesgosa al tener que estar trasladando dinero en efectivo. Sé que antes se hacía así, pero todo el trabajo para hacer un negocio era más complejo. Además, tendríamos menos información; por ejemplo, no podrías ubicar a una persona o a un lugar con la velocidad que puedes hacerlo hoy. Cuando pienso cómo sería el mundo si hoy quitaran internet, sólo se me ocurre decirte que sería catastrófico para el desarrollo de las empresas y de los trabajos. Sólo piensa en el problema que serían los pagos, que hoy se realizan, casi todos, electrónicamente”, subraya Ricardo.
¿Y en Morelos, influye internet?
Morelos es un estado que se encuentra en la mitad de la tabla en la lista de las entidades con más ciudadanos conectados a internet. Mientras Sonora, Baja California y Quintana Roo tienen más del 90% de sus ciudadanos conectados a internet todos los días, en Morelos el porcentaje fluctúa entre el 84% y 85%, de acuerdo con los estudios de Inegi y de la Asociación de Internet de México. Los mismos estudios identifican que 4 de cada 10 internautas, de todos los grupos de edad, pasa más de 9 horas diarias usando internet.
–¿Cómo ves el uso de internet en Morelos? –se le pregunta a Alex, Citlali y Ricardo.
Alex considera que Morelos no está ni muy arriba ni en una fase muy primitiva en la manera de usar internet. “Estamos en un punto intermedio. Tenemos contacto con personas de muchos países, como a veces pasa en las redes sociales o en los videojuegos en línea, y también nos enteramos de que vienen a visitarnos y a conocer nuestro estado personas famosas de otras partes del mundo. En mi familia yo siento que todos usamos internet, aunque sí somos los más jóvenes los que estamos más actualizados sobre las aplicaciones y los usos nuevos que están saliendo”.
En el caso de Citlali, el mayor beneficio para Morelos es hacerlo visible frente al mundo y permitirle también absorber nuevos conocimientos originados en otros países:
“Yo creo que el internet ha ayudado a la difusión cultural y la difusión de la educación en el estado. Ha abierto muchas posibilidades para formarse, para tomar un curso y para dar clases. Por otra parte, por supuesto que Morelos es una casa de muchos y recibe muchos visitantes. Internet ha ayudado a que se conozca más y a atraer turismo, que es una parte muy importante de la economía”, indica la profesora de arte, sin dejar de señalar algunos efectos negativos. “Desde un punto de vista que no es positivo, sí creo que se ha perdido mucho la capacidad de concentración y de atención; lo veo en los niños y en los jóvenes, que están todo el día en la rueda del hámster, viendo y viendo cosas que no les aportan nada para crecer. Creo que eso no ha sido suficientemente cuidado, para ese grupo de la población”.
Todo puede mejorarse, si se señalan las áreas en las que se puede trabajar y así lo piensa Ricardo Arizmendi, internauta morelense de alta intensidad.
“En algunos aspectos, en Morelos, el internet está un poco limitado. A mí me gustaría que tuviéramos más antenas de internet de las que dan acceso gratuito. En algún tiempo se quiso implementar más WiFi público. Estaba el servicio de Comisión Federal de Electricidad (CFE), que ofreció accesibilidad a internet, pero no sé qué pasó, muchos de esos puntos murieron. Entonces, yo creo que Morelos podría ser más productivo si hubiera más puntos de acceso gratuito a internet; claro, que estuvieran vigilados por agencias federales, para que no se haga uso indebido de los datos. Pero sí estaría bien que en más puntos de Morelos hubiera acceso gratuito a internet. Esa es mi opinión”, concluye Ricardo, antes de abordar su motocicleta para responder a un llamado por internet.

En menos de 25 años internet ha sido adoptado como herramienta central para socializar, trabajar y estudiar.

Alex forma parte de la generación que nació después de la creación de internet; es nativo digital. FOTO: Antimio Cruz

Citlali valora las herramientas didácticas de internet, pero le preocupa la pérdida de atención en niños y jóvenes. FOTO: Antimio Cruz

Ricardo subraya que sin internet podría provocarse una catástrofe económica. FOTO: Antimio Cruz

Actualmente crece una corriente que propone tener periodos de desconexión digital, en favor de la salud.

Los jóvenes menores de 24 años son las personas que más aplicaciones y programas de internet utilizan. FOTO: Ideogram_AI

Los libros digitales y con realidad aumentada son una herramienta didáctica que crece en popularidad en México. FOTO: UNAM FES Aragón

A la par del crecimiento de los internautas, emergieron nuevos emisores de mensajes, como los influencers de diferentes campos. FOTO: Universidad de Nebraska

