La Jornada Morelos / Especial MS

Ulises Bravo Molina, exdelegado de Morena, sí tuvo temor a ser internado en el penal de Atlacholoaya cuando se desahogó la audiencia celebrada el 11 de julio en instalaciones del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), donde se resolvió aplicarle una medida cautelar consistente en presentarse a firmar cada 15 días.

Así lo narró el propio hermano del diputado federal Cuauhtémoc Blanco Bravo, en una demanda de amparo promovida con la intención de evitar que fuera detenido e internado en el Centro de Readaptación Social de Atlacholoaya, durante la audiencia en la que se resolvería su situación jurídica.

De acuerdo con el juicio de amparo 881/2025 presentado contra actos de los Magistrados de la Segunda Sala del Primer Circuito Judicial, Ulises Bravo reclamó una presunta orden de internamiento y detención que se daría en su contra con motivo de la audiencia de modificación de la medida cautelar celebrada el 11 de julio.

Según Bravo Molina, el siete de julio encontrándose en las instalaciones del TSJ escuchó de otras personas que los magistrados de la Segunda Sala le dictarían una resolución en su contra, consistente en la detención en internamiento en el penal de Atlaholoaya

“…me encontraba hablando con el auxiliar jurídico de mi defensa respecto del porque la audiencia se había diferido, y escuché por parte del personal del H. Tribunal Superior de Justicia del Estado de Morelos, que los magistrados que integran la segunda sala del H. Tribunal Superior de Justicia del Estado de Morelos dictarían una resolución en mi contra en la siguiente diligencia, esperando que ya no se volviera a diferir, que ya tienen la determinación, y que dictarían la modificación de la medida cautelar ordenado el internamiento, la detención y/o privación de la libertad y por ende la revocación y/o modificación de la medida cautelar del suscrito para que fuera ejecutada al finalizar la siguiente audiencia, antes de que me fuera al amparo contra esa sentencia definitiva.»

El exdelegado de Morena por estos comentarios recurrió al juicio de amparo para evitar la ejecución de actos que le afectaran su libertad, sin embargo, el Juzgado Segundo de Distrito al momento de resolver sobre la admisión de la demanda acordó desecharla por notoriamente improcedente.

La resolución del juzgado explica que al momento de la presentación de la demanda los actos reclamados por Ulises Bravo resultan ser futuros de realización incierta, “al no existir la certeza de que se vaya a materializar los actos reclamados, es decir, es incierto que se dicte una orden de internamiento en contra de la parte quejosa”.

El juzgado abundó que lo demandado por el exdelegado de Morena está sujeta a meras eventualidades y, por ser inciertos, constituyen un supuesto de improcedencia del juicio de amparo.

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