

Un grupo de transportistas de carga adherido al Nuevo Grupo Sindical bloqueo calles en el sur y centro de Cuernavaca para exigir participación en las obras del Ayuntamiento de la ciudad como una medida de presión a la autoridad municipal. El alcalde, José Luis Urióstegui Salgado dialogó con ellos y advirtió que no puede obligar a las constructoras con quienes se contratan las obras del municipio a considerar a un grupo determinado de transportistas para hacer sus trabajos.
El alcalde aseguró que los inconformes bloquearon vialidades y después el acceso al Ayuntamiento en demanda de que “las obras públicas que hace el Ayuntamiento de Cuernavaca se les pueda reconocer para apoyar a que ellos también tengan trabajo. Pero no depende de nosotros, no es un tema directo del del Ayuntamiento de Cuernavaca. Nosotros licitamos las obras, comparecen las empresas registradas y cuando se asigna el contrato, ellos quedan en libertad de llevar a cabo el acarreo de material, la compra de material de construcción con quien ellos estimen conveniente”.
Entonces, explicó que se acordó con los manifestantes: “hablar con los empresarios y pedirles que tomen en consideración a los transportistas del nuevo grupo sindical y que sean ellos quienes resuelvan cómo pueden prestarles servicio, pero no los podemos obligar”.
Lamentó que los transportistas hayan decidido bloquear las calles como primera opción para hacerse escuchar: “Nosotros estamos abiertos a al diálogo, no necesitan llevar a cabo este tipo de actos para que les escuchemos y nos sentemos a dialogar. Entiendo que las formas de determinados grupos son hacerse notar, causando una molestia a toda la sociedad. Es algo que ellos definieron. Afortunadamente ya después del diálogo levantaron sus bloqueos y habremos de cumplir nuestra palabra invitando a los empresarios a que les consideren”.

