

La Jornada Morelos / DMC
En diciembre de 2018, la estatua ecuestre del general Emiliano Zapata Salazar que, autoría de los escultores Carlos Kunte y Estela Ubando, se había colocado en la glorieta de Buenavista de Cuernavaca 39 años antes (en 1979) fue elevada con una enorme grúa y arneses para trasladarla a un punto de casi olvido en la autopista México-Cuernavaca. Ahora el milagro, auxiliado por la mano del Estado, se repetirá pues Emiliano y su caballo volarán nuevamente para ubicarse en la Plaza de Armas de Cuernavaca.
La estatua había sido creada por el matrimonio Kunte-Ubando quienes trabajaron en equipo en varias obras escultóricas públicas, entre ellas, La Mujer de Tetelcingo, otra pieza ubicada en el centro de Cuernavaca; pero la más famosa de ellos es, sin duda la estatua ecuestre de Emiliano Zapata que, junto a la Paloma de la Paz (obra de Víctor Manuel Contreras) fueron por décadas los símbolos de que uno había llegado a Cuernavaca.
En su periodo a cargo del Ayuntamiento de Cuernavaca, Manuel Martínez Garrigós (2010-2012) se construyó un paso a desnivel que sustituyó a la glorieta de Buenavista y dejó a Zapata oculto entre estructuras viales de hierro y acero, el Caudillo ya no se veía y apenas podía ver, como antes, su camino triunfal a la Ciudad de México (que era parte del simbolismo con que fue ubicada la estatua).
Ya en el 2018, el monumento de cinco toneladas fue movido, por instrucciones del entonces gobernador, Cuauhtémoc Blanco Bravo, con el argumento de “dignificarla”, pero lo cierto es que solo se le arrumbó en un pequeño predio donde se aborda el Paso Exprés de la autopista México-Cuernavaca desde la avenida Vicente Guerrero. Muy pocos podían ver entonces la estatua que por casi seis años se diluía en la memoria de la gente de Cuernavaca y sus visitantes a pesar de sus 5.8 metros de alto y 9.5 de largo.
Ya en el 2024, la gobernadora, Margarita González Saravia anunció el cambio de nombre de la Plaza de Armas de Cuernavaca que ahora se denomina oficialmente Plaza de Armas General Emiliano Zapata Salazar, como parte del esfuerzo institucional de redignificación del nombre del Caudillo del Sur y el reconocimiento de su aporte a la historia e identidad de Morelos.

Este fin de semana sorprendió a muchos el retiro de las diez letras de Cuernavaca que se ubicaban a la entrada de la Plaza de Armas y que escénicamente eran una especie de pide de foto para el Palacio de Gobierno, al fondo de la explanada.
En su conferencia de prensa de este lunes, la gobernadora anunció que la estatua ecuestre de Emiliano Zapata volverá a moverse, poco más de seis años después, a un nuevo hogar, esta vez en la Plaza de Armas que lleva su nombre, aunque el espacio exacto para colocarla aún no está del todo definido.
“Como ustedes saben, la Plaza de Almas cambió su nombre a Plaza General Emiliano Zapata Salazar, para dignificar a uno de los héroes estatales, nacionales e incluso internacional, reconocido por la lucha y la justicia que dio para los campesinos en todo el país. Y qué mejor que en el centro de nuestro Estado, en la plaza principal, se le dé este reconocimiento. Parte de eso es el traslado de la escultura ecuestre que se encuentra actualmente dentro de la autopista y que definitivamente, pues se ve como una estatua ahí olvidada”, explicó.
“Se está analizando con los consejos de historiadores, con los consejos de cultura, que siempre se han preocupado por este tipo de temas, cuál debería de ser la ubicación de esta estatua para no hacerlo de manera arbitraria por parte del ejecutivo, sino tomar en cuenta las observaciones de la sociedad civil al respecto. También entonces, en cuanto se defina se reubicaría ya la estatua. Estamos en ese proceso y lo queremos tener listo para la conmemoración del 8 de agosto”.

La estatua ecuestre de Emiliano Zapata fue creada por los escultores Carlos Kunte y Estela Ubando y se inauguró en su primera locación, la glorieta de Buenavista, en 1979. Foto: INBAL

Estela Ubando trabajando en el rostro de Zapata que vería hacia la Ciudad de México en recuerdo de su marcha triunfal. Foto: INBAL

La Plaza de Armas General Emiliano Zapata Salazar, en Cuernavaca, es el seguro destino para reubicar la estatua ecuestre del Caudillo del Sur. Foto: DMC

