Ejemplo de complejidad

 

El concepto “complejidad” puede resumir bien lo que está sucediendo actualmente en nuestro mundo. Cada vez tenemos más conciencia de la diversidad de situaciones que impactan en nuestra vida personal, familiar y social que determinan la forma en que vivimos. Nuestro estado de ánimo se ve influenciado por la confusión de nuestra mente cuando enfrenta problemas difíciles de entender y por consiguiente difíciles de resolver. No encontramos soluciones fáciles a los problemas, porque los elementos que los causan son muy variados. Cuando entendemos la multicausalidad de lo que sucede en nuestro mundo, es cuando experimentamos la complejidad de la vida, y de lo impredecible de muchas situaciones.

Para ejemplificar el tema, partamos del aparente insustancial hecho de que en el año 2010 la Organización Internacional de Productores de Cacao y la Academia Francesa de los Maestros Chocolateros y Confiteros declararon que el día 7 de julio de cada año se recordara la importancia de este fruto natural, en razón de sus propiedades y de sus beneficios, y por ser el ingrediente fundamental del chocolate, producto universalmente conocido y disfrutado. La fecha refiere a que ese día del año 1528 llegó el cacao desde el continente americano a Europa, llevado por el conquistador español Hernán Cortés (1485-1547).

En su origen, el cacao era una bebida amarga, pero con el tiempo se le agregaron ingredientes como azúcar y vainilla para hacerlo disfrutable a mucha más gente. De España, se extendió a otros países, y se dio pie a la creación de las primeras fábricas de chocolate. Este producto se produce sólo en los bosques húmedos de África Occidental, América Central, América del Sur y Asia.

Por otra parte, en la misma lógica de despertar conciencia en la población mundial sobre situaciones importantes, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) decretó en el año 2002 que el día 6 de junio de cada año se considerara el «Día mundial contra el trabajo infantil», a efecto de publicitar la gravedad de este problema, y estimular el empeño internacional para erradicarlo. Aunque la Organización de Naciones Unidas reconoce que del año 2000 al 2024 se ha reducido casi a la mitad ese problema, de 246 millones a 138 millones, aún falta mucho por hacer en esta materia.

¿Y qué tiene que ver el cacao/chocolate con el trabajo infantil? Resulta que el disfrute de millones de personas del preciado producto está basado en el sufrimiento y explotación laboral de otras. En la actualidad, el chocolate tiene un lado oscuro. El 70% de las habas de cacao se produce en los países africanos de Ghana y Costa de Marfil, en donde más de 2 millones de niños, originarios de éstos y de otros países vecinos, trabajan en su cultivo, en condiciones muy peligrosas. La mayoría de ellos tienen entre 12 y 16 años, y de los cuales el 40% son niñas. Algunas de esas condiciones peligrosas consisten en largas jornadas laborales, el uso de herramientas peligrosas, la exposición a productos químicos agrícolas, la falta de alimentos nutritivos, y la dificultad de acceso a la educación. (Food Empowerment Project, 2022).

Lo anterior, en el contexto y dinámica ya conocida de que los países pobres que producen materias primas sólo las exportan a países ricos, y allá es en donde se transforman y se generan las grandes utilidades. En 1970 los productores de cacao recibían el 50% del valor de una tableta de chocolate, mientras que en la actualidad se estima que sólo reciben el 6%, por las llamadas condiciones inestables de mercado. Al mismo tiempo, en el 2023 se incrementó el precio del chocolate en un 14%, y los productores en los dos países mencionados reciben sólo el equivalente del 40% de los ingresos que requieren para vivir.

El ciclo de producción, transformación, distribución y consumo del fruto del cacao/chocolate ofrece muchos aspectos a analizar. En efecto, su concurrencia hace ver la complejidad de solucionar y atender al mismo tiempo diversos problemas y necesidades. Por ejemplo, por un lado, está el problema de la explotación infantil, y el de la economía adversa para los productores del cacao, y por el otro, la necesidad de mantener el empleo que se genera en los países que exportan y en los que industrializan el haba del cacao, así como en todos los demás países que intervienen en la cadena de distribución y venta. ¿Cómo enfrentar esta problemática en un entorno mundial capitalista en donde lo que prima es el tema de la máxima ganancia posible, sin importar el costo ambiental, social y humano?

Este es sólo un ejemplo de decenas o cientos que pudiéramos traer a consideración que reflejan los dilemas y complejidad que enfrenta la economía mundial, hasta ahora caracterizada por el fenómeno de la globalización y por el modelo capitalista neoliberal aún prevaleciente. Los cambios económicos, políticos, culturares, tecnológicos y sociales que ya experimentamos en el mundo evidencian la complejidad en la toma de decisiones en el ámbito de lo personal, de lo nacional, y de lo internacional.

Sólo habremos de resolver los actuales problemas, si nos aproximamos a ellos con herramientas analíticas adecuadas que nos permitan la comprensión de fenómenos complejos, y a la vez, si definimos con claridad las premisas o principios no negociables en los que deben sustentarse las sociedades auténticamente libres que buscan la justicia y el bienestar de sus habitantes.

*Interesado en temas de construcción de ciudadanía.

Imagen cortesía del autor

Vicente Arredondo Ramírez