Uno de los principales retos de Morelos en materia de competitividad pasa por el transporte. La falta de conectividad aérea en un estado que apostó históricamente al turismo, y las exportaciones industriales y agropecuarias representaba una falla evidente en el modelo de desarrollo de la economía local y se tradujo en la inhibición de proyectos de inversión relevantes en la historia reciente.

La posibilidad de que el aeropuerto Mariano Matamoros, que tiene la denominación de internacional, aunque no está certificado aún como aeródromo, comience a recibir vuelos de pasajeros tan pronto como en noviembre próximo se convierte entonces en una buena noticia que complementa, además, a los vuelos de carga, el principal uso que el gobierno estatal quería dar a la terminal.

Para que esta operación comercial inicie, por supuesto hay que invertir en el mantenimiento y habilitación del Mariano Matamoros que fue prácticamente abandonado hace más de una década a pesar de haber sido una gran promesa para el desarrollo del estado.

Entre las mejores que deben hacerse al puerto aéreo están las más simples, como camino y barda perimetral; las que reducirían su impacto ambiental, el almacén de residuos peligrosos y la planta tratadora de aguas; las de seguridad y de mantenimiento de las pistas y hangares; y las de ampliación de infraestructura, como tener un puesto aduanal. Y aunque parece demasiado por hacer en muy poco tiempo, lo sorprendente es que se trata de algo posible y no tan oneroso.

La administración del aeropuerto, desde hace unos meses en manos de la Marina con el almirante Salvador Cuéllar Hernández a cargo, ha calculado que, si las inclemencias del tiempo no son tan graves y la inversión y procesos de licitación fluyen conforme a lo programado, a finales de noviembre podrían iniciarse las operaciones de vuelos nacionales de pasajeros.

El costro programado alcanzaría los 214 millones de pesos, que lo colocan como una inversión relativamente baja, si consideramos que la administración de Cuauhtémoc Blanco, por ejemplo, uso mil 200 millones de pesos para edificar una cárcel que no se ha podido echar a andar por sus deficiencias.

Se trata de un proyecto que, sin parecer de gran envergadura porque el aeropuerto ya existe, aunque opera a su mínima capacidad (con escuelas de vuelo y aterrizajes de jets privados), tendrá un impacto enorme para la economía morelense. Tanto que las empresas interesadas en invertir para que los vuelos de carga y pasajeros en Morelos sean una realidad han venido en aumento desde el primer anuncio de recuperación.

Actualmente, dos han oficializado su participación, Viva Aerobús, para vuelos de pasajeros, y Pullman de Morelos, para el transporte terrestre de Cuernavaca y otros puntos del estado al aeropuerto. Pero hay datos de empresas de carga que ya desarrollaron proyectos para utilizar la terminal como un punto intermedio para toda clase de mercancías.

No se trata solo de buenos deseos del Ejecutivo estatal. Según todo indica, la reactivación del Mariano Matamoros, con por lo menos cuatro destinos para pasajeros y casi una decena para carga es una realidad que podremos ver muy pronto si los proyectos ejecutivos que ya existen aterrizan como está programado. Por supuesto que, como en eso de los vuelos suele haber demora, se pone como fecha definitiva para el inicio de operaciones enero del 2026. Sea noviembre o el inicio del año entrante, la perspectiva es excelente para apuntalar la economía del estado.

La Jornada Morelos