Editorial

De los muchos abandonos que Morelos tuvo durante los seis años pasados el del cuidado del medio ambiente probablemente sea el más evidente y el más grave no solo por la complejidad que representa, sino por los efectos nocivos que tiene, sobre la salud, la alimentación, la producción y la vida.

A pocas horas del Día Mundial del Medio Ambiente, convertido por administraciones gubernamentales anteriores en una especie de efeméride para que los niños presentaran dibujos llenos de buenos deseos, una excelente noticia es que el 5 de junio próximo se inaugura una nueva etapa en la protección y recuperación de los recursos naturales de Morelos derivada de políticas públicas coordinadas y bien orientadas.

El programa para el jueves entrante incluye la inauguración del sistema Cosecha de Lluvia en el edificio central de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, la entrega de recursos del Fondo Verde para la recuperación y conservación de la biodiversidad, el inicio de acciones para la conservación y saneamiento de las barrancas de Cuernavaca, el reforzamiento del rescate del Río Cuautla, el acuerdo para recuperar el lago de Tequesquitengo, y la liberación de especímenes en el mariposario del Parque Barranca Chapultepec.

Las políticas que arrancarán en Morelos derivan de una efectiva coordinación entre el gobierno del estado, ayuntamientos e instituciones públicas y privadas con las que se ha trabajado a partir de un objetivo compartido, lograr la conservación y rescate de los recursos naturales de Morelos para garantizar que haya un futuro habitable.

Si bien el rescate de las barrancas en Cuernavaca, el lago de Tequesquitengo y el río Cuautla, han sido temas recurrentes en el discurso ambientalista de Morelos, debe concederse que cada uno de los proyectos anteriores ha fracasado; muchos de ellos por falta de recursos, otros por problemas de coordinación o abandono; pero en cada gran falla hubo un común denominador, la falta de interés de las autoridades en hacer que las estrategias, lineamientos y políticas públicas funcionaran.

Después de muchos años, la demanda social de rescatar el medio ambiente en Morelos parece ser atendida por autoridades municipales y estatales que entienden la importancia de la conservación para la vida, pero también para la salud pública, el desarrollo económico, el turismo, la agricultura y ganadería, la protección civil, y en general, el mundo como lo conocemos y aprendimos a habitar.

El entendimiento ha favorecido que se destinen recursos económicos, humanos, tecnológicos, científicos, para buscar de la forma más eficiente la restauración y conservación de nuestros espacios naturales, en lo que Morelos es tierra privilegiada.

Cierto que los convenios son insuficientes, pero representan un buen inicio en materia de coordinación, demuestran voluntad de hacer las cosas, y siempre que se acompañan con trabajo pueden transformar la realidad en una mucho más deseable, más habitable para todos.

Este Día del Medio Ambiente en Morelos por primera vez desde que existe la efeméride, puede entenderse como una posibilidad de cambio para mejorar el estado, con ello estaremos cumpliendo parte de lo que nos toca para salvar al planeta, y eso no es poca cosa.

La Jornada Morelos