
Siguen vigentes 14 denuncias
- La ESAF ha avanzado en la investigación sobre el probable mal uso de recursos en la presidencia del órgano en los años 2021, 2022, 2023 y 2024.
- La revisión incluye la gestión del expresidente Luis Jorge Gamboa Olea, quien fue denunciado por magistrados, abogados y ciudadanos.
- El proceso de entrega de la presidencia que inició este sábado debió comenzar en el momento de la destitución el 21 de mayo, observaron expertos.
La Jornada Morelos
El Congreso de Morelos, a través de la Entidad Superior de Auditoría y Fiscalización practica desde enero pasado una auditoría especial sobre el manejo de recursos del expresidente del Tribunal Superior de Justicia derivado de catorce denuncias presentadas por magistrados, abogados independientes y ciudadanos, confirmaron a La Jornada Morelos diversas fuentes en el Legislativo, que aseguraron hay avances en el procedimiento que deberá estar concluido en las próximas semanas.
El nuevo presidente del Tribunal, Juan Emilio Elizalde Figueroa, había informado el fin de semana que el Congreso del estado, a través de la ESAF ya revisa las cuentas del 2021, 2022, 2023 y 2024, una auditoría a la presidencia del Tribunal (Gamboa Olea era el responsable de la oficina desde mayo del 2022). “Tengo entendido que ya hay una auditoría en proceso, que ya el Congreso del Estado a través de los órganos que tiene dispuestos, está haciendo la auditoría correspondiente. Y yo creo que será ese órgano quien a su vez entere al Congreso y el Congreso”.
Desde diciembre y enero pasados, se presentaron denuncias sobre el presunto mal uso de los recursos al interior del Tribunal Superior de Justicia de Morelos, algunos expedientes desde la gestión de Rubén Jasso, pero la mayoría de la etapa de Luis Jorge Gamboa, quien ya acumulaba acusaciones públicas de un estilo de vida que no correspondía a sus ingresos como magistrado presidente, y del uso inadecuado de los recursos del Tribunal.
Con base en esas denuncias, la Entidad de Auditoría y Fiscalización inició una auditoría especial sobre el Tribunal Superior de Justicia en la que incluyó los dos ejercicios ya cerrados de Gamboa Olea y el que aún estaba en proceso, el del 2024.

Pese a que de inicio Gamboa Olea aseguró que brindaría todas las facilidades para realizar las auditorías especiales, lo cierto es que la situación de crisis en el Tribunal, que arreció en marzo pasado con el desconocimiento que hicieron de Gamboa Olea 11 magistrados, y con los efectos de la reforma judicial, entorpecieron las indagatorias sobre denuncias específicas, coincidieron varias fuentes en declaraciones a La Jornada Morelos.
Una vez destituido por el decreto de la Reforma Judicial que entró en vigor el 21 de mayo pasado, explicaron las fuentes, Gamboa Olea debió haber hecho la entrega de su despacho a quien lo sucediera, o al órgano de control, en su defecto, algo que no ocurrió, lo que hizo aún más sospechosa la conducta del magistrado presidente.
Conforme a la ley de entrega-recepción vigente, una vez que concluya la entrega del despacho (en este caso la presidencia del Tribunal Superior de Justicia), el nuevo titular podrá, en caso de requerirlo, hacer observaciones que deberán ser solventadas, todo esto en un plazo no mayor de noventa días, y en caso de que no ocurra eso, el nuevo titular deberá presentar las denuncias correspondientes para que se finquen sanciones administrativas o penales en su caso.
El fin de semana inició el proceso de entrega recepción de la presidencia del Tribunal, aunque no hay fecha aún para su conclusión.

