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Amira Aranda, artista visual morelense inauguró su exposición “Ellas frente a una página” en la que presenta una serie de 60 retratos en blanco y negro que muestran a personajes mujeres dentro del cine, en momentos vinculados a la lectura. En esta selección que Amira realizó, todas tienen en común la pasión por los libros o descubren algo a través de la lectura durante el transcurso de sus historias. Las piezas, fueron realizadas con tinta negra sobre papel de algodón, en un formato “pequeño” de 15 x 15 cm.

La autora de la obra comparte que su interés en esta temática surge de su amor por el cine, especialmente por los personajes femeninos que se destacan por su rareza, excentricidad o introspección. Decidió incluir a mujeres porque le encanta la feminidad, además porque ella es mujer y se identifica con estas amantes de la lectura. En la selección también influyó su aprecio por los libros, la construcción de colecciones literarias y su reciente atracción por el retrato como forma de expresión artística.

Un grupo de personas en un salón de clases

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Desde una perspectiva personal, la artista señala su identificación con la feminidad y con ciertos personajes del cine que, como ella, encuentran en la lectura un refugio o una vía de descubrimiento. Muchos de los retratos seleccionados representan a mujeres introspectivas, imaginativas y conectadas con mundos alternos a través de la lectura.

Un grupo de libros

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La selección de películas es diversa en género y época: desde filmes infantiles como Matilda, hasta clásicos del cine europeo como Minoshka, pasando por historias románticas (Antes del atardecer, Amélie), de atmósfera más oscura, e incluso de culto. La exposición no sigue un criterio de popularidad o estilo específico, sino que se centra en la conexión con los personajes y su relación con los libros, así como el amor por leer:

“Creo que los que gustamos de ver cine siempre nos conectamos con ciertos personajes, y justo con estos personajes lectores encuentro muchas cosas similares, también aficiones o gustos, o errores que también cometen. Entonces también eso me pareció bonito de la selección que escogí.”, puntualizó la artista.

La visión de la autora sobre el cine

Para la autora, el cine lo es todo: “es magia”. Lo describe como “una herramienta preciosa para contar historias”, además, como una vía para establecer conexiones humanas. Considera que el cine permite comprender la realidad a través de la ficción: “porque yo creo que también a través de la ficción entendemos muchas cosas de nuestra realidad”.

Según explica, el cine ofrece una forma de acercarse a lo humano a partir de lo ajeno: “Vamos a entender nuestra realidad a través de la evidencia del otro”. Esta perspectiva subraya su manera de ver el arte cinematográfico como un puente entre mundos internos y compartidos.

El proceso creativo de esta obra

Amira Aranda cuenta que la idea de su obra fue accidental ya que hace 1 año hizo una serie de retratos de mujeres artistas, y derivado de eso, se adentró mucho con el retrato. Primero realizó un retrato de una película y pensó que estaría “padre” hacer una serie de retratos de mujeres leyendo: “Entonces empecé a hacer una lista y ya las iba tachando, y a veces veía una película, y decía ‘esta no, ella no’, y así ya iba como creciendo la serie. O sea, las que puse aquí son 60, pero llegó a ser una serie de 100 -retratos-“, compartió la artista.

Para Amira, lo más difícil que encontró al utilizar esta técnica fue expresar lo mismo que expresaban los personajes en la escena: “Creo que lo más difícil que me encontraba es como ese gesto que transmite el personaje. Creo que a veces es un poquito difícil; me parece que no se me dificultaba tanto el que se pareciera al personaje, pero el gesto es el que decía ‘no, es que aquí no se ve así, aquí se ve como enojada o aquí se ve triste o aquí como que descubrió algo’. Esa idea del gesto, creo que es lo más difícil que se me hacía, pero ya los últimos los hice rapidísimo”, explicó.

El tiempo que le tomó realizar esta exposición artística fue en menos de 6 meses: “La lista empezó más o menos en diciembre del año pasado, ya como algo formal, porque el primero -retrato- lo hice más o menos por noviembre. En diciembre vine a hablar al jardín borda para proponer el proyecto y ya tenía más o menos como unos 20, y de ahí más bien empezó a tener seriedad la lista.”, puntualizó.

Finalmente, comentó el origen de su gusto por el retrato: “Es muy divertido, porque siento que es como un doble retrato. El artista está interpretando un personaje que no es ella realmente, entonces como que ya hay un cambio. Además, yo estoy interpretando una escena que alguien más filmó o fotografió, entonces a mí me parece como que es un ejercicio de traducciones; que estoy interpretando la visión del camarógrafo de tal película o del director de tal peli”, finalizó.

Imagen que contiene mujer, hombre, posando, parado

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Esta exposición está disponible de martes a domingo en el Jardín Borda, la entrada es gratuita.

La Jornada Morelos